5 Cuentos Escalofriantes De Hoy 09-12-07

Tema en 'Casos Paranormales' iniciado por Snake Man, 9 Dic 2007.

  1. Sna

    Snake Man
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    Las Risas De La Bruja

    En el complejo de verano de la playa del Saler en el que hablo en el relato de "Los pasos", ocurrió algo más. La familia de Lorena se hizo amiga de otra familia numerosa, concretamente de dos hermanos: Belén y Miki.
    Belén era de la edad de la hermana mayor, y Miki salía aquel verano con Lorena.
    Aquel verano era el verano en que la prima Merche y el amigo de la familia estaban pasando un mes, y en esta ocasión no había padres que vigilaran los actos de sus hijos.
    Allí estaban Lorena y su hermana mayor (llamémosla Nieves), la prima Merche y el amigo de la familia (llamémosle Jorge), y los hermanos Belén y Miki (nombres también inventados).
    Decidieron jugar a la ouija y como no tenían tablero, Lorena se ofreció a hacer las letras recortando trozos de las tapas de sus libretas y escribiendo las letras con un rotulador gordo.

    Se pusieron alrededor de la mesa redonda rociando ésta con unas gotas de aceite para que el vaso se deslizara sin que apenas los dedos llegaran a tocarlo. Todo estaba previsto para poner las cosas fáciles al espíritu que viniera.
    Comenzaron riéndose y bromeando. Entonces Nieves se puso seria y dijo que ya estaba bien.
    - Concentrémonos de verdad.
    Todos le hicieron caso. Ya nadie se rió con aquello de "espíritu, si estás ahí, danos una muestra".

    A los pocos minutos Miki comenzó a golpear rítmicamente el vaso con su dedo. Estaba totalmente absorto con su mirada fija -aunque parecía perdida- sobre el vaso, y golpeteaba una y otra vez. Levantaba el dedo, lo dejaba caer sobre el vaso, y así repetidas veces.
    Lorena tenía a Miki al lado y le pasó la mano por los ojos. Miki respondió bajando los párpados para no abrirlos durante un buen rato. Pero lo que ocurrió fue más que espeluznante.
    En el mismo momento en que cerró los ojos, su dedó tocó por última vez el vaso, y acto seguido se desmayó sobre la mesa.
    Como pudieron trasladaron su pesado cuerpo al sofá y lo dejaron allí preguntándose qué le ocurría. Entonces se dieron cuenta de dos detalles: Por un lado, de sus ojos cerrados se deslizaban lágrimas, y por otro, de su boca entreabierta se empezaba a escuchar una risa... una malvada risa femenina que parecía propia de una bruja.
    Se asustaron sobremanera y Nieves le pidió ayuda a Merche:
    - Tú tienes poderes Merche, haz que despierte, haz algo por favor.

    Merche respiró hondo y salió al balcón para concentrarse en soledad. Era verdad, tenía ciertos poderes, no en vano decían que su propia madre era una bruja.
    Mientras tanto Belén miraba nerviosa a su hermano, Jorge y Nieves se miraban y se preguntaban qué era esa risa que salía de su boca, y Lorena, desde los pies de Miki, miraba hacia el balcón rezando para que Merche pudiera sacarlo del trance.
    Merche entró y se dirigió hacia Miki que seguía tendido en el sofá. Le cogió la mano, y con voz grave le dijo:
    - Miki, despiértate.
    Fue una orden. Y en un minuto los ojos de Miki estuvieron luchando por abrirse. Cuando al final lo hizo se sentía mareado y extraño.
    Antes de contarle lo sucedido, Lorena le preguntó qué había sentido:
    - Tenía frío y calor, todo se puso negro, y no recuerdo nada más.


    Mientras trataban de tranquilizar a Miki, Lorena se dedicó a desmantelar la mesa. Todas las letras se iban a ir a la basura, pero algo llamó su atención. Una letra había salído perjudicada con el aceite, estaba manchada. Lorena la levantó, era la letra "L". Con estupor comprobó que el aceite había formado lo que desde nuestra infancia consideramos un fantasma, ese que hasta te puedes comer en helado o que aparecen en los dibujos infantiles. El fantasma tenía una especie de boca hacia abajo. Al darle la vuelta a la letra comprobó algo más: por detrás, la boca sonreía. Miki había llorado y había reído... aunque no lo recordara. Las letras mostraban ambos estados de ánimo.
    Curiosamente Lorena no se percató de la relación entre estos dos detalles hasta que alguien, una amiga, lo relacionó y se lo dijo. Lorena cayó en la cuenta y desde entonces la historia le da más terror.

    Pero hay una cosa más en esta historia: dicen que al terminar una sesión hay que romper el vaso para que el espíritu se marche de la habitación donde se ha hecho la ouija. Ellos tiraron el vaso desde un tercer piso... y no se rompió

    El Fantasma De Verónica

    Nunca debes ponerte frente al espejo y repetir nueve veces seguidas el nombre de Verónica. Sé que quizás hayas oído esta historia...Quizás pienses que es mentira y no me creas...está bien, no pasa nada, pero por favor NO TE BURLES DE ELLA ya que puede caer sobre ti una maldición terrible.

    Veronica era una chica de 14 años que haciendo espiritismo en una casa abandonada no siguió las reglas de los fantasmas, se burló durante toda la invocación y una silla que había en la habitación cobró vida y la golpeó mortalmente en la cabeza. Pero la venganza de los espíritus no acabó aquí: Verónica aun no descansa en paz. Su espíritu está condenado eternamente y ahora es ella la que quiere vengarse de todo aquel que no sabe respetar el Mas Allá.

    María era una chica que conoció la leyenda en su universidad. Ella era mayorcita para creer en esas estupideces, pensaba ella y se reía. Sus amigos la picaron, ya que si no tan valiente que era no tendría problemas en hacerlo. Fue a un baño, acompañada de una compañera y lo hizo. No pasó nada y el grupo, entre risas, lo olvidó enseguida.

    Pero María no pudo olvidarlo. Al hacerlo sintió un escalofrío indesscriptible...y su pesadilla comenzó esa misma noche. Tumbada en la cama, despertó por un sonido raro. Era un susurro indescifrable que oía cerca de la nuca. Además sentía como si alguien respirara en su cuello. Asustada, se levantó y encendió la luz. Nada había a su lado. Pero no pudo dormir en toda la noche.

    Al día siguiente, no se atrevió a contárselo a nadie de la universidad aunque aún seguía aterrorizada por lo que le había sucedido la noche anterior. En mitad de la clase tuvo que salir al servicio. Cuando entró al baño, hacía mucho frío y una capa de vaho cubría el espejo. María lo limpió con la mano y vió horrorizada que tras ella había una chica con una expresión de odio y sangre en la cabeza. Cuando se volvió a mirar, ya no había nadie. Rió nerviosamente, pensando que todo era fruto de su imaginación, los nervios y el cansancio. Sin embargo, al volverse hacia el espejo vió algo que la dejo blanca. En el vaho había frase escrita: "No debiste invitarme a volver".

    María no pudo soportarlo. Encerrada en un manicomio, sólo decía que el fantasma de Verónica la seguía atormentando. No pudo soportarlo y acabó suicidándose.

    Yo lo pensaría dos veces antes de meterme con el Más Allá

    El salvaje asesinato.



    Hace unos años en el pueblo de La Eliana, Valencia, una mujer pasaba unas horas en casa de unos amigos a los que tenía
    especial
    cariño por lo amables y atentos que eran. Los conocía desde no hacía mucho tiempo y estaba en esa fase
    en la que quieres pasar
    mucho tiempo con las nuevas amistades. Generalmente las horas se pasaban tan rápido que la mujer a veces se quedaba
    a cenar
    con ellos, previa llamada telefónica a su casa para avisar que le habían invitado y que la esperaran un rato
    más tarde. Aquellos
    días eran de auténtico relax, disfrute y mucha amistad.
    Un día entre semana, en compañía de aquellos amigos, miró el reloj y dijo que se iba a marchar
    un momento a recoger a su hija
    al tren pero que luego volvería para pasar un rato más con ellos. Cogió su coche y se marchó a
    la estación del tren.
    Su hija, llamémosle A., había llegado apenas tres minutos antes y al ver que no había nadie para recogerla
    se le ocurrió pedirle
    a un amigo que vio en la estación que la acercara a casa. Los coches debieron cruzarse y la madre llegó a la
    estación. ¿Por
    qué se quedó esperando al próximo tren? no lo sabe ni la propia madre. Podía perfectamente haber
    regresado a casa de sus amigos
    o a su propia casa para verificar que su hija había perdido el tren, pero en vez de esto se quedó en la estación,
    dentro de
    su propio coche... esperando.
    Y esperó tanto que cuando llegó el siguiente tren y vio que la hija no bajaba de éste, arrancó
    el coche y se marchó, pero
    MIRÓ EL RELOJ y decidió que por esta noche se iría directamente a casa. Mañana ya volvería
    a disfrutar de sus amigos.
    En casa se encontraron madre e hija. La madre le confesó a su hija que de no haber quedado con ella en el tren o, más
    aún,
    de no haber esperado al siguiente tren, seguramente aquella noche la pasaría cenando en casa de tan interesante matrimonio.
    No lo dijo enfadada, mañana podría verlos otra vez.
    Al día siguiente la hija, su hermana y el padre de ambas cogieron el coche para marcharse a la capital a trabajar.
    Justo cuando
    salían sonó el teléfono que cogió la madre y no les dejó marcharse. "Era la hermana de
    xxxx (su amiga, la señora del matrimonio),
    dice que está preocupada porque no cogen el teléfono. Pasad por allí a ver si ha pasado algo y luego
    me llamáis para que le
    diga qué pasa".
    Así, salieron de su casa y se dirigieron hacia la casa del matrimonio. El padre aparcó el coche, la hija A.
    bajó de este y
    vio la verja ENTREABIERTA. Dentro estaban los coches y parecía que todo iba bien. Al llegar a Valencia llamaron a la
    madre
    para decirle que daba la impresión de que estaban a punto de salir dado que la puerta ya estaba abierta, pero que no
    habían
    llamado.

    El cementerio

    Hola Kruela,soy una chica de (Cartagena),me llamo Desiree y voy contarte esta historia que me paso a mi y a mis amigas una
    noche
    de Carnaval.Antes de ir con la historia quisiera decir que soy una chica a la que le encantan todo lo que tenga que ver con
    el miedo,los espiritus,las cosas paranormales.A mi ya me ha ocurrido varias cosas la gente me dice que es un don que tengo
    porque puedo ver los espiritus y sentir buenas o malas vibraciones,pero bueno voy a comenzar con la historia:
    Estabamos yo,mi amiga,Laura,Vanessa,Yolanda y Patricia.Era Carnaval y en el pueblo donde veraneo hay mucha marcha ademas la
    gente se queda a vivir todo el año.Pues bien,ya teniamos planeado que esa noche queriamos hacer algo interesante,y
    pensamos
    en hacer la tabla de ouija.Al principio todas ibamos muy decididas pero conforme llegaba la hora mas temiamos ese momento.Bueno
    el caso es que a las 21:00 horas salimos del pueblo con las bicis y nos fuimos a un cementerio muy,muy lejano del pueblo que
    esta justo detras de una montaña escalofriante.Cuando llegamos aun no era la hora asi que comenzamos a explorar el
    cementerio.Cogimos
    las linternas y exploramos las tumbas.En aquel cementerio,las tumbas tienen el nombre,la edad y la razon de porque se ha muerto
    cada persona.Estuvimos leyendo algunas y habian muchas interesantes como casos de asesinatos,suicidios...
    El caso es que yo tropece con algo que estaba en el suelo.Empece a cabar y pude ver que era una tumba enterrada era escalofriante
    y comenze a leer enfocando con la linterna.Aquella tumba era la de un hombre que se llamaba Lucifarto tenia 35 años
    y en la
    tumba ponia que la causa de la muerte es que era que se suicido por que los espiritus se lo mandaron.El lo tomo al pie de
    la letra y asi fue.Lo mas sorprendente es que abajo del texto estaba el numero 666.Estaba todo oscuro,estabamos muy asustadas
    pero aun asi quisimos seguir con el reto.Nos pusimos al lado de aquella tumba sacamos la tabla...Bueno pues invocamos a Lucifarto
    y nos dijo que nos fueramos y que lo dejaramos en paz.Nosotras no le hicimos caso y seguimos insistiendo entonces fue cuando
    nos amenazo de muerte,rompio el vaso,la tabla salio volando...Nosotras bastante asustadas cogimos las bicicletas y nos fuimos
    pero vimos que la puerta estaba ¡¡cerrada!! ¿quien la podria haber cerrado si en ese cementerio los Sabados
    no hay guardia?Bueno
    el caso es que estabamos aterradas y atrapadas entonces decidimos saltar.Pero tambien se nos presentaron mas obstaculos.A
    mi amiga Yolanda no la dejaba salir estabamos ya todas fuera menos ella.No podia salir entonces nos fuimos todas a buscar
    a mi madre y a gente que nos ayudara y a la pobre Yolanda la dejamos sola.Fue un trauma para ella,y para todas.El caso es
    que cuando abrimos entre todos la puerta tampoco podia salir entrabamos y saliamos todos pero ella no podia.Todos estabamos
    bastante nerviosos hasta que mi madre dijo ¡bah! y cogio a mi amiga en brazos y la consiguio sacar de aquella terrible
    pesadilla.Esta
    historia salio en el periodico del pueblo que es para todos los vecinos y nuestra foto.Desde entonces ni se nos ha ocurrido
    hacer la ouija ni nos hemos atrevido a acercarnos por aquel cementerio pero si que seguimos contando historias de miedo porque
    nos gusta sentir escalofrios.Cada vez que recordamos esta historia nos entra el terror.Bueno gracias por escucharme y felicidades
    por tu web.

    EL PUEBLO


    Cuando ocurren cosas, normalmente es a una persona o un grupo de personas compartiendo la misma experiencia... pero esto que
    voy a contar sucede en un pueblo, y ocurre a todos sus habitantes, lo cuales ya están acostumbrados, pero yo, como
    visitante
    y mis primas también hemos vivido unas experiencias que a la gente de allí les parece "normales".

    Fuimos a ese pueblo donde mis tíos tenían en las afueras, una casa cerca del pantano... para ir al pueblo tenías
    que seguir
    un camino de tierra durante cuatro kilómetros hasta llegar a él... Como en la casa de noche nos aburríamos
    pues mis tíos nos
    acercaban al pueblo en coche para que pasáramos allí unas horas con los chicos del pueblo... era verano y las
    noches invitaban
    a pasarlas hablando y disfrutando de compañía.

    Los chicos del pueblo al principio nos parecían muy fantasiosos o que nos querían meter miedo... decían
    que algunas noches
    se oía el gemido de un niño pidiendo ayuda... pero no venía de ninguna parte, sino de todo el pueblo...
    cada uno de los habitantes
    lo oía en su propia casa, en la calle, en la tienda, en el bar... partía de las paredes, del suelo... a veces
    incluso sentían
    un empujón violento que los lanzaba al suelo... no a todos a la vez claro... y no en la misma noche... contaban que
    incluso
    una mujer embarazada perdió a su hijo en la plaza una tarde en la que se encontraba hablando con unas amigas al sentir
    que
    unas manos aprisionaban su vientre con tanta fuerza que la hizo abortar allí mismo... ella estuvo a punto de morir...
    cuando
    se recuperó se fueron del pueblo y no volvieron a él. Les preguntamos que quién podría provocar
    esas cosas... y que después
    de lo de la mujer ¿cómo es que la gente no se va del pueblo también? Entonces nos contaron una especie
    de leyenda y del por
    qué creen que "eso" atacó tan ferozmente a la mujer.

    Hacía unos diez años, unos niños del pueblo decidieron irse una noche de verano a otro pueblo vecino,
    para ello tenían que
    atravesar un campo donde en uno de los laterales estaba el cementerio que compartían los dos pueblos... que se hallaba
    justo
    a la mitad del camino. Cuando ya estaban bien avanzados... oyeron un crujido a sus espaldas... era el hermano menor de uno
    de ellos, le instaron a que se volviese a casa pues no querían cargar con críos y éste se negó
    en rotundo, más que nada es
    que le daba miedo volverse solo. Entonces decidieron despistarle... al llegar a la altura del cementerio dijeron que iban
    a jugar a esconderse en él, como había luna llena se veía bastante bien y este chico aceptó sin
    sospechar nada... Ya en el
    cementerio uno contaba y los demás se escondieron todos juntos, mientras este chico se escondía en otro lado
    pensando que
    todos estaban haciendo lo mismo. Cuando ya le perdieron de vista... los chicos se reunieron y salieron por una de las tapias
    dejando a este chico escondido... no podían evitar reirse de lo fácil que había resultado engañarlo
    hasta que oyeron un grito
    desgarrador... al principio pensaron que se trataba de una broma hasta que el segundo grito reaccionaron y volvieron a entrar
    en el cementerio... estuvieron buscando por todas partes pero no le encontraron, gritaron su nombre, dieron vueltas y más
    vueltas y nada. Al cabo de muchas horas, cuando ya despuntaba el alba decidieron buscar ayuda en el pueblo con la esperanza
    de que el chico les hubiese gastado una broma y se hubiese ido a casa... Al llegar al pueblo, el hermano fue a su habitación,
    no había dormido allí, la madre le preguntó por su hermano pequeño y éste le tuvo que contar
    la verdad... La madre avisó al
    padre y éste a todo el pueblo... salieron todos en busca del muchacho al cementerio... cuando llegaron allí,
    uno de los vecinos
    descubrió con terror que el cuerpo del chico se encontraba en una de las fosas que acababan de abrir días antes
    para un nuevo
    difunto... el chico tenía la cabeza reventada, los huesos de las piernas y de los brazos retorcidos en una figura grotesca...
    los ojos cristalizados por el pánico... y la boca en una mueca de absoluto terror... Fue un día negro en todo
    el pueblo, nadie
    se explicaba lo que había ocurrido allí... El hermano, con los años, fue internado en un psiquiátrico
    pues decía que su hermano
    se estaba vengando de él, le veía en todas partes le pegaba... los médicos le diagnosticaron neurosis
    obsesiva post-traumática...
    pero no podían explicar los contínuos moratones que aparecían por todo su cuerpo, incluso en la cara...


    Al cabo de unos años... la madre de estos hermanos se quedó embarazada... y a los siete meses le ocurrió
    lo que ya contaron
    antes... algo había provocado la muerte de su bebé y quizás su propia muerte de la que escapó
    por poco. Los chicos decían
    que los gritos que oían por las noches eran iguales que los que oyeron en el cementerio.

    Oyendo esta historia la verdad es que les creímos... habíamos pasado un buen rato de miedo y ya nuestro tio
    nos venía a recoger
    para llevarnos a casa... Cuando íbamos hacia el coche... sentí un golpe fuerte en mi espalda que me obligó
    a apoyarme en mi
    prima de una forma violenta, casi nos vamos las dos al suelo... miré hacia atrás pero los chicos estaban hablando
    entre ellos
    a unos tres metros de nosotros... mi tío dijo que me había tropezado. Mi prima, sin convencerse del todo fue
    hacia los chicos
    cuando volvió la cabeza hacia el otro lado de forma violenta... dijo que alguien la había abofeteado... y tenía
    una mano marcada
    en la cara... una mano pequeña... Nos asustamos muchísimo... y empezamos a gritar presas de la histeria... los
    chicos vinieron
    a auxiliarnos mientras mi tío abría el coche rápidamente para meternos dentro... los chicos hicieron
    una barrera con sus brazos
    protegiéndonos de lo que fuese y pudimos meternos en el coche... por el cristal pude ver cómo golpeaban a algo
    invisible que
    les estaba atacando... mi tio condujo a gran velocidad tocando el claxon como un loco... al llegar a la casa llamó
    a mis otros
    tios y todos fueron al pueblo a ayudar a los chicos... pero ya todo había pasado... éstos se encontraban agotados
    por la lucha,
    con arañazos, golpes... pero dijeron que estaban acostumbrados, que no pasaba nada...

    Las agresiones en ese pueblo son esporádicas y no siempre a las mismas personas... pero ellos sienten que tienen que
    estar
    ahí para que ese niño que murió de forma tan violenta no esté solo... llegará el momento
    en que pueda descansar en paz.

    Las Monjas

    Una joven de 18 años se quiso meter en un convento de monjas después de tres años estudios religiosos. Mirando un plano, la chica llegó a la puerta del enorme caserón tétrico y misterioso.

    Picó a la puerta y las monjas le recibieron. Esa noche al lado de la cama en la mesa de la habitación que le habian designado, encontró la carta de una chica que, al parecer habiá estado en el convento hace tres años. Decía:

    Querida familia, estew convento está poseído por el Diablo. Las monjas no son humanas. Por las noches juegan con la ouija y no hablan, hacen ruidos muy extraños. Ayer bajé a un sótano que hay en la habitación del piso de abajo. Intenté avisar a la chica que está en la habitación de al lado, pero cuando entré en la habitación y vi que otra chica se estaba comiendo sus pies, miró hacia atrás y mie vio. Tenía toda la cara deformadaBajé corriendo al sótano y abrí la puerta de golpe. Allí estaba el hombre que Reagan me describió en su historia. Que no tenía cara porque se la había comido de pasar hambre. Tengo miedo. Ayer cuando intenté salir se comió la mitad de mi brazo. Por favor venid a buscarme.
    Trazy

    Allí se acababa la carta, la joven, intrigada, bajo las escaleras y abrió la puerta del sótano para ver lo que había en su interior y al abría la puerta vió una cama que tenía una niña muerta atada, sin un brazo, sin ojos, y en la cabecera estaba escrito con sangre : Trazy.

    La chica corrió a buscar a las monjas que estaban fuera pero cuando salió y miró hacia arriba, vió volar a las monjas sin brazos y sin piernas, pero cuando se dió la vuelta...


    y uno + para q no se aburran
     
  2. Dr. House

    Dr. House
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    Capitán

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    jajajaja, chevere tu cuento, no da mucho miedo, pero el comienzo es bravo. jajaja, lo que tengo es mas ganas de reir que de tener miedo xD.
     
  3. Dar

    DarkClaudia
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    Teniente Coronel

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    ...

    solo los 2 ultimos me dieron meyo... bien eh !!
     

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