Crecen riesgos por contaminación en Beijing

Tema en 'Foro Libre' iniciado por F e n i x, 5 Ago 2008.

  1. F e n i x

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    Aun cuando China sostiene que el aire es puro, los deportistas podrían tener razones para preocuparse, ya que, según la OMS, los niveles de polución son superiores a las normas internacionales.

    Beijing prometió que los Juegos Olímpicos tendrán lugar bajo cielo azul, en vez del turbio “sauna” de bruma que recientemente ha envuelto a la ciudad. Sin embargo, aún en días aparentemente despejados el nivel de contaminación podría no ser seguro para los deportistas.
    Las autoridades han gastado 120,000 millones de yenes (17,600 millones de dólares) para limpiar la ciudad. Para ello se cerraron fábricas, se detuvieron obras de construcción y los caminos fueron despejados de más de la mitad del total de 3,3 millones de automóviles de la capital.
    Pero aun cuando Beijing sostiene que el aire es puro, los deportistas y sus entrenadores podrían tener razones para preocuparse.
    La mayor parte de los niveles de polución del país anfitrión de los Juegos superan las normas de la Organización Mundial de la Salud.
    Además, expertos afirman que el índice de contaminación que utiliza China para comunicar a los ciudadanos si el aire es inocuo -un día de “cielo azul”- es seriamente defectuoso.
    Utiliza solamente mediciones de promedio en la capital, por lo que en algunos puntos podría haber niveles peligrosos aun cuando las lecturas generales indiquen que es seguro aventurarse a salir. Y algunos riesgosos contaminantes no están incluidos en el índice, dicen especialistas.
    El Comité Olímpico Internacional afirmó que si el nivel de polución es alto, podría reprogramar los eventos de resistencia tales como el maratón para prevenir riesgos en la salud de los competidores. Muchos deportistas demoraron su llegada a China hasta el último momento para evitar el aire contaminado.
    El maratonista poseedor del récord mundial Haile Gebrselassie ya decidió no presentarse al evento en Pekín por miedo a dañar su salud.
    Y el Comité Olímpico Australiano (AOC, por su sigla en inglés) ha dicho que a los competidores les estará permitido retirarse si la polución representa una amenaza.

    “Para nosotros la actitud de los deportistas hacia los Juegos es de suma importancia”, manifestó a periodistas el vicepresidente de la AOC, Peter Montgomery.
    En contraste con Pekín, Atenas, anfitrión de los últimos Juegos, hacía tiempo que había dispersado la densa nube de smog que contaminó la mayor parte de la región ática de Grecia en las décadas de 1970 y 1980.
    ¿Qué es seguro?
    Los límites de las normas chinas respecto de los principales contaminadores, que provocan efectos que incluyen problemas de respiración y daños en los pulmones, son menos severos que la mayoría de los de la OMS y la Unión Europea.
    Algunos ambientalistas dicen que sólo eso significa que las mejores condiciones del país podrían no ser lo suficientemente buenas para los deportistas, ya que aun si el aire cumpliese con los estándares nacionales no pasaría el control de la OMS.
    “Si el nivel está por encima de la línea es insalubre”, afirmó Paolo Revellino, autor de un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente acerca de los Juegos Olímpicos publicado este año.
    Pero otros argumentan que las normas particulares no son el problema principal de Pekín, ya que son más rigurosas que muchas reglas de Estados Unidos, y señalan que China ha intentado proponerse metas realistas.
    “La idea es que deberían reflejar la actuales capacidades del sistema de administración del aire. Otros países utilizan las pautas de la OMS pero no hacen monitoreos”, dijo Frank Murray, un experto en calidad del aire de la Escuela de Ciencia Ambiental de la Universidad de Murdoch.
    Confuso cielo azul
    Un problema mayor es el índice de contaminación utilizado para decidir si Pekín disfruta de un “día de cielo azul” y brindar a los ciudadanos comunes un breve resumen de la calidad del aire. Está atestado de inconvenientes que magnifican el efecto de estándares relativamente poco estrictos.
    “Prefiero no discutir sobre el porqué no está reconocido internacionalmente”, dijo Revellino.
    El índice utiliza los valores promedio de la ciudad y en un periodo mayor a 24 horas, lo que significa que picos pequeños y temporales de riesgosa contaminación pueden ser ignorados.
    No intenta calcular el efecto acumulativo de distintos contaminantes, por lo que mientras que cada uno de ellos se mantenga dentro de las normas nacionales el aire es considerado inocuo.
    Otra cuestión es que omite varios agentes contaminantes peligrosos, incluido el tipo más sutil de materia particulada, similar al polvo.
     

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