dso cuentos interesantes

Tema en 'Libros y cómics' iniciado por SoulOfHell, 29 Nov 2008.

  1. Sou

    SoulOfHell
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    Sargento

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    Vivir para siempre

    Anónimo europeo

    Una dama comía y bebía alegremente y tenía cuanto puede anhelar el corazón, y deseó vivir para siempre. En los primeros cien años todo fue bien, pero después empezó a encogerse y a arrugarse, hasta que no pudo andar, ni estar de pie, ni comer, ni beber. Pero tampoco podía morir. Al principio la alimentaban como si fuera una niñita, pero llegó a ser tan diminuta que la metieron en una botella de vidrio y la colgaron en una iglesia. Todavía está allí, en la iglesia de Santa María. Es del tamaño de una rata y una vez al año se mueve.


    Los dos sastres

    Anónimo europeo

    Dos sastres trabajaban el uno frente al otro desde hacía muchos años. Cortaban y cosían incansablemente, hablando de vez en cuando de distintas cosas.

    Uno de dijo al otro:

    -¿Irás de vacaciones este año?

    -No -contestó el segundo tras un momento de reflexión.

    Regresaron a su silencio. Más tarde, el segundo sastre dijo de repente:

    -Fui de vacaciones hace veinte años.

    -¿Fuiste de vacaciones hace veinte años? -preguntó el primero, muy sorprendido.

    -Sí.

    Entonces el primer sastre, que no recordaba ninguna ausencia de su compañero, le dijo:

    -¿Y adónde fuiste?

    -A la India.

    -¿A la India?

    -Sí. Fui a cazar el tigre de Bengala.

    -¿Fuiste a cazar el tigre de Bengala? ¿Tú?

    Los dos hombres habían dejado de trabajar y se miraban. El segundo sastre, que parecía muy tranquilo, retomó la palabra para contar lo siguiente:

    -Partí al alba sobre un magnífico elefante que un gran príncipe me había prestado. Armado con cuatro fusiles de culatas de plata y acompañado por una escolta de ojeadores, me aventuré en una montaña solitaria. De repente un tigre enorme se levantó rugiendo frente a mi montura, el tigre más grande que nunca se había visto en aquella región de Bengala. Mi elefante, asustado, se tiró para atrás, me caí en unos matorrales espinosos y el tigre se me echó encima y me devoró.

    -¿Te devoró? -preguntó el primer sastre, que había estado escuchando estupefacto.

    -Me devoró... por completo, hasta el último pedazo de carne.

    -Pero bueno, ¿qué me cuentas? ¡Ningún tigre te devoró! ¡Sigues vivo!

    Entonces el segundo sastre retomó el hilo, retomó la aguja y le dijo al primero:

    -¿A esto le llamas vida?
     

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