El hijo come vísceras

Tema en 'Libros y cómics' iniciado por SoulOfHell, 8 Dic 2008.

  1. Sou

    SoulOfHell
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    Sargento

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    El hijo come vísceras

    Se dice que en los fríos bosques de Canadá, vivía una familia en medio de un apartado bosque dentro de una cabaña hecha de madera. La familia era constituida por un padre, una madre y un hijo llamado Juan. Una fresca mañana como cualquier otra, Juan despertó quitándose las lagañas de nos no completamente abiertos ojos. Ese día Juan había amanecido con un hambre insoportable, así que fue con su padre. Juan, al verlo, se acercó lentamente a él y le dijo:
    -¡Papá, quiero vísceras, muchas vísceras!- a lo quue el padre le responde:
    -Bueno, hijo, pero primero tengo que ir a cazar un venado para luego alimentarte. Talvez tarde un poco.
    -No importa, quiero vísceras, tengo hambre.
    El padre se dirigió a su closet y tomó su rifle y municiones, alistándose para ir a cazar un venado. Al salir de la cabaña, cerró la puerta y se despidió de Juan.
    Pasaron unas dos horas, y el papá de Juan no llegaba, Juan estaba hambriento y desesperado, cuando de repente, su padre entra a la casa con las manos vacías. Juan al ver esto se decepcionó y le preguntó:
    -Papá ¿no me trajiste comida?
    -Lo siento hijo, a pesar de buscar en todos lados, no encontré ningún venado, en verdad lo siento.
    Juan, al oír esto se fue directamente a su habitación y se acostó, hambriento, pero demasiado hambriento. Era un hambre tan insoportable que comería lo que sea. Juan entró en la locura y fue directamente a la cocina, agarró un cuchillo afilado, y al ver a su padre, le clavó el cuchillo en el estómago y empezó a destriparlo salvaje y violentamente, para luego llevarse el cuerpo a la habitación. La madre, al haber oído ruidos extraños, salió de donde estaba y se asomó en la cocina...
    había un rastro de sangre de color rojo oscuro que llevaba a la habitación de Juan. Su madre, obviamente asustada, se dirigió a la habitación de su hijo, y abrió la puerta lentamente para encontrarse a Juan, alimentándose de las vísceras de su padre, había tripas y demás regadas por todas partes en el suelo que se había pintado casi completamente de rojo.
    La madre, al ver tan horrible escenario, se acercó con un cuchillo a Juan, pero Juan oyó sus pasos y trató de devorarla a ella también, la madre trató de defenderse con el cuchillo, pero en vano, Juan había encajado el cuchillo que él traía en la cabeza de su madre, para luego empezar a devorarla. Se dice que el niño sigue ahí en los bosques, hambriento, buscando víctimas desafortunadas que cruzan los bosques sin prevención, ahí, Juan los estará esperando.


     

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