el padre agustin y el alma sin confesar...! D=

Tema en 'Casos Paranormales' iniciado por MarCelooo, 18 Abr 2009.

  1. Mar

    MarCelooo
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    Fue una noche oscura pero tranquila, en la cual el padre Agustín Aparicio se dirigía a una reunión con algunos de sus feligreses y amigos. En la zona todos conocían al predicador de la palabra de Dios, por lo que, cuando se encontraban con él, le besaban la mano y le prometían donar cosas para los pobres. La calle era angosta y estaba empedrada, y no había más luz que la poca que reflejaba la luna; él iba pensando en la reunión, ya que al jugar a las cartas apostaban, pero frecuentemente eran interrumpidos por las súplicas de los transeúntes; siguió caminando y de pronto escuchó los pasos de alguien que le venía siguiendo, los pasos eran apresurados, por lo que se inquietó, por fin una voz masculina lo llamó - padre disculpe -, el volteó la cabeza y vio a dos angustiados muchachos, por lo que respondió:
    - ¿Qué les sucede?
    Ellos le informaron que había una mujer moribunda cerca de ahí , y que deseaba confesarse; sin poner excusa alguna el sacerdote les pidió que apresuraran el paso, ellos lo ayudaron a subir a una carreta que los esperaba y le indicaron al cochero que los llevara a la casa de la mujer moribunda y así se hizo, viajaron varias calles, y al llegar a su destino le indicaron al padre donde vivía la desafortunada; lo ayudaron a bajar, tocaron y una señora de baja estatura, despeinada y con la cara agachada les abrió la puerta; esta señora llevaba una vela encendida y la ropa que vestía era muy vieja, el sacerdote detectó un olor nauseabundo, la mujer lo condujo hacia el interior y en el cuarto donde se encontraba la moribunda, esa señora le dio la vela al padre y los dejó solos
    Según el relato del padre, ahí estaba en una cama con un lujoso vestido negro de terciopelo de bellos bordados y una diadema de brillantes en la cabeza, sin embargo lo que más resaltaba era la belleza de su rostro y los cabellos rubios que se extendían sobre la almohada, ella estaba llorando y le pidió al padre que se acercara, el así lo hizo, se arrodilló y sacó su rosario así como un pañuelo blanco, y empezó la confesión, y a cada instante sufría la mujer al contarle sus pecados, llorando, por lo que el también sufría y se lamentaba de tales acciones; incluso llegó a derramar algunas lágrimas.
    El tiempo transcurrió, y poco a poco se le veía más tranquila, serena y resignada, por último el padre la liberó de todo pecado dándole la absolución, y se despidió de ella dándole un beso en la frente, y cuando lo hizo se percató de que ya estaba muerta , por lo que le habló a la señora que lo había conducido al cuarto... como nadie le contestó, empezó a buscarla en otras habitaciones sin encontrarla, entonces salió a la calle para buscar a los muchachos, pero tampoco los encontró; en ese momento decidió regresar al interior de la casa y cuando llegó a la puerta, ésta empezó a rechinar a la vez que se cerraba. Él intentó detenerla y abrirla, pero no pudo, ya que la fuerza con la cual se cerró era increíble. A su vez una voz de alarido salió de esa casa, una voz hueca que hubiese puesto los cabellos de punta al más valiente; temeroso, el sacerdote se retiró del lugar, para reunirse con sus amigos con los que había quedado en verse; pensativo y aterrado por lo sucedido aceleró el paso en esas calles solitarias.
    Al llegar a la casa de la reunión, entró y se sentó, los ahí presentes le empezaron a cuestionar sobre lo que le acontecía, a la vez que los otros dijeron:
    - Padre, se perdió de una buena comida y de ricas botanas, pero ya sé, no vino temprano por que sabía que no iba a ganar, pero no se preocupe.
    Sin embargo, el padre Agustín no respondía, seguía pensando en lo que vio y padeció minutos antes; cuando metió su mano a la bolsa reaccionó y se dio cuenta que le faltaba tanto el santo rosario como el pañuelo blanco, hasta entonces contó todo a los jugadores; como la mayoría lo estimaba mucho le pidieron que no se preocupara y que les dijese dónde habían estado, para que algunos mozos fuesen a recoger sus pertenencias, así lo hizo en tanto comenzó a comer.
    Los mozos fueron y al llegar a la casa tocaron, y preguntaron en las casa aledañas, sin embargo les decían que no sabían nada, por lo que decidieron regresar y al llegar a la reunión preguntaron al padre la ubicación exacta de la casa, él les aseguró que la dirección que había propinado era correcta, al tiempo que les dijo, -ahí fue, si desean, vamos- y todos decidieron ir al día siguiente.
    Al amanecer se reunieron todos incluído el sacerdote, llegaron a la casa, tocaron pero nadie les abrió, y volvieron a insistir, diciéndole al padre que a lo mejor no era ahí, él insistió y tocaron lo más duro posible, pero nadie les hizo caso a excepción de un vecino, un señor muy sencillo de edad avanzada, quien les informó:
    - No insistan, en esa casa no vive nadie desde hace muchos años, por eso la cerraron fuertemente- ...y les contó lo siguiente: -hace algún tiempo en esa propiedad se escucharon algunos ruidos, mi esposa se asomó por la ventana y aterrada vio la casa en llamas y a una mujer vestida de terciopelo negro, correr en el techo de un lado a otro, a la vez que salían alaridos de la casa. Este suceso impresionó mucho a mi esposa, haciéndola enfermar y posteriormente morir. Debido a la insistencia del padre Agustín, mandaron traer a un herrero, quien logró abrir la puerta, para que todos entraran y efectivamente, no había nadie, penetraron en un cuarto que al padre le pareció conocido, y de repente vio tirados su rosario y su pañuelo, quedando impresionados los presentes. De debajo de la cama salía un pedazo de terciopelo negro, excavaron y encontraron el cadáver amarillento de una mujer, pero más aterrador fue que en su cabeza tenía una diadema con brillantes y en su cuerpo el vestido de terciopelo negro con bellos bordados y cabello rubio, tal y como la había descrito el padre Agustín, por lo que un escalofrío se apoderó de todos, al tiempo que se escucharon sus rezos, y más asombrados quedaron cuando voltearon a ver al sacerdote, ya que le empezó a salir espuma por la boca y a reírse con voz hueca, también se golpeaba contra todo lo que veía. El padre Agustín se había vuelto loco.
     
  2. zZo

    zZorreP
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    Capitán

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    Muy buena Historia vere si te pregunto x Mp algunos Tips Para Hacer una yo :eek:ki:
     
  3. Bac

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    Cabo

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    jjajaja jdr buena historia xD
     
  4. mat

    mati_naa
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    muy buena la historia
     
  5. lll

    llllEnzollll
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    Sargento

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    Buenisima histOria men ahy va tuZ GraciaS...!
     
  6. jua

    juan_peru
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    Teniente Coronel

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    que wenas historias haces men!!
     
  7. Scr

    Scrat
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    Teniente Coronel
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    todos ustedes estan haciendo spam y generan spam
    me di cuenta por que todos dicen el mismo comentario "muy buena la historia"
    :abajo::abajo:
    Nadie de los que yo cite leyo la historia
     
  8. oOe

    oOelderOo
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    Asu cAusa Ta LOcazo La HisToria PerO un Poco q no Creo Causa Pero Ta xvr!!
     
  9. ZoO

    ZoOMBra
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    Sargento

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    buena histtoria man!! tnx
     
  10. Mar

    MarCelooo
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    =) histOria revivida pero vistas y gracias agracias de antemanO
     

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