La risa crea alivia el dolor

Tema en 'Foro Libre' iniciado por lThe lGonzaxD, 6 May 2008.

  1. lTh

    lThe lGonzaxD
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    Se llama risa, a la expresión de movimientos y sonidos congénitos, hasta espasmódicos del rostro (generalmente acompañados por el resto del cuerpo) del ser humano, que son provocados por (o desencadenan) un estado de ánimo alegre, festivo y de buen humor. En general y por su efecto distensador, altamente placentero, la risa como manifestación dionisíaca típica, favorece la amistad y la articulación social, es decir favorece la aparición de vivencias integradoras intersubjetivas, la importancia de lo cual será comentado mas adelante.


    La expresión de tal abreacción motriz es productora de goce emocional, de placer y además es catártica ya que, desde una perspectiva energética, opera como una evidente descarga o liberación de tensiones psicofísicas. Por otra parte, se sabe que la manifestación de la risa incentiva la producción de endorfinas, un tipo de neuropéptidos (analgésicos, cuya función es regular el equilibrio del tono vital), que aumentan o disminuyen la sinapsis, es decir la conexión del tejido nervioso. En el mismo sentido psicoquímico, parece que la risita nerviosa del flechazo o enamoramiento es producida por la secreción de feniletilamina (PEA), sustancia pariente de las anfetaminas. Es conveniente advertir sin embargo que no todo son rosas respecto de la risa porque también existen formas patológicas y negativas de este fenómeno, como la risa convulsiva, la sardónica (un rictus que simula risa) o la risa histérica.

    El mecanismo y la acción de la risa se producen al experimentarse los espasmos mencionados como resultado de la experiencia de abrupta ruptura (inesperada o provocada) o abrupto desvío de la tensión creciente que acumula una cadena de secuencias lógicas a través de las imágenes correspondientes. En otras palabras, todo discurso tiene un desarrollo secuencial que exige determinada resolución; pero si ésta resolución no se cumple, sucede la ruptura de la imagen esperada. La risa esta relacionada entonces con la descarga sico-motriz derivada de la contradicción emocional que causa tal resolución imprevista. Esto ya fue advertido por la filosofía. Kant dijo, por ejemplo, que lo cómico es todo aquello capaz de excitar una viva explosión de risa, por algo absurdo. Agregó, muy ajustadamente, que la risa es una afección que resulta de una expectativa en tensión

    Antes de Kant, el fenómeno de la risa y su contexto ya habían sido tratados por el polifacético Aristóteles quién, a pesar de que reconoció en el hombre al único ser que puede reír, y que por eso es justamente ser humano, objetó lo cómico considerándolo como producto equivocado al no constituir -debido a su carácter imprevisto-, un fenómeno razonable, lógico o previsible. Según el famoso griego, padre de las clasificaciones científicas, lo cómico se trata de algo «feo que no procura dolor ni daño». Por lo tanto, lo despojó de todo valor positivo
     

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