La solución natural al SIDA

Tema en 'Foro Libre' iniciado por ElChoe Aaron, 24 Oct 2008.

  1. ElC

    ElChoe Aaron
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    Hace más de cien años Kierkegaard, el famoso teólogo protestante, dijo: "El problema con la vida es que tu comprendes el pasado, pero vives hacia el futuro." La Naturaleza, sin embargo, capacita al hombre, guiado por la razón y las instrucciones de sus inclinaciones naturales, para entender la vida mientras camina hacia el futuro. Cuando el hombre ignora las enseñanzas naturales, su naturaleza automáticamente lo golpea como si intentara llevarlo hacia lo fundamental. Quizás esto es lo que está ocurriendo con el SIDA.
    Prescripción de la Naturaleza
    Una de las más importantes propiedades de la institución de la familia es que protege a la sociedad contra las epidemias de las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), la última y más letal de las cuales es el SIDA. Esto lo lleva a cabo haciendo del acto genital sexual algo intrínseco y limitado al matrimonio. La razón es clara. Las epidemias de SIDA y otras ETS tienen su génesis en los múltiples compañeros sexuales. En la monogamia fiel, incluso si el virus del SIDA (u otro microorganismo) se hubiese desarrollado de novo en un miembro de la pareja, esta mutante no podría exterderse más allá de la pareja monogoma o de la unidad familiar. La familia, por tanto, cumple la prescripción de la Naturaleza, de proteger al hombre y a la mujer de las ETS.
    Debido a la desconcertante respuesta inmune del organismo a los virus, la enfermedad infecciosa llamada SIDA es la mayor amenaza que el hombre ha sufrido. Algunos incluso se preguntan si la especie humana sobrevivirá a tan insidioso asalto.
    No es coincidencia que todos los expertos en SIDA, incluso homosexuales, estén de acuerdo que la prevención primaria de la extensión del virus del SIDA consiste en la abstinencia antes del matrimonio y la monogamia fiel después. El SIDA demanda estos cambios en el comportamiento tanto de la mujer como del hombre.
    La intitución natural de la familia, un sorprendente ejemplo de la sabiduría de la Naturaleza, es una realidad, ya sea vista como un producto de un ser Creador, o como un producto de un ciego proceso de la evolución. El hecho es que ha probado ser la prueba clínica que ha prevalecido a lo largo de los siglos hasta hoy día, a pesar de las innovaciones del hombre. ¡Lo que la Naturaleza conoce, el hombre lo adivina!
    Aceptación y rechazo
    Tanto las sociedades primitivas como las más tardías que se han adherido al lenguaje de la Naturaleza, manteniendo la monogamia fiel de por vida como norma natural, han estado libres de las ETS. En todas las sociedades en que la moral sexual se relajó y en que la vida sensual y erótica se hizo un fin en sí misma, abundaron los compañeros sexuales múltiples y los abortos, las ETS se propagaron, surgió la mentalidad anti-niño y la unidad de la familia se rompió. Esto es lo que aproximadamente ocurrió con Roma después de la Segunda Guerra Púnica (218-201 D.C.) dando cuenta de su declinar y caída.
    Hoy, el hombre occidental está sufriendo una catástrofe de incluso mayores proporciones. La sociedad presente se caracteriza por los siguientes fenómenos: la infidelidad a la familia, al país y a la religión; la disensión entre el hombre y la mujer; los padres solteros y los hogares rotos; la niñez insegura guiada por unos adultos también inseguros; la actividad sexual sin normas; las incontroladas ETS, incluyendo la aparición de algunas nuevas; un agudo incremento de la incidencia de la esterilidad; el abuso de drogas al parece incontrolable; y el menosprecio del valor de la vida como se ha visto con el aborto a demanda y la promoción de la eutanasia de adultos y niños bajo el principio de que lo mejor para algunos es que se mueran. Aunque lo aquí citado puede reflejar una expansión de la libertad humana, no sin gran esfuerzo de la imaginación podríamos considerarlo como progreso.
    Grandeza y miseria de la libertad
    La dificultad constante del hombre es que es el único animal que en virtud de la razón actúa como un agente libre. Su libertad es tanto su grandeza y su miseria. Otros animales no actúan más que activados por los instintos. Estos instintos automáticamente dirigen al animal a una correcta vida animal. Algunos con fuerza los describen como "inteligencias cristalizadas". El hombre, sin embargo, no es activado más que por los actos. El es un hombre de decisiones o un animal que realiza elecciones. Guiado, más bien que forzado, en su camino hacia una vida plena por la moral y la ética, las cuales fortifican sus inclinaciones naturales dispuestas por la Naturaleza. La moral y la ética sustituyen a los instintos que se dan en los animales más inferiores.
    El hombre se mete en problemas cuando trata la libertad como una variable ilimitada. No siempre comprende que la libertad tiene sus límites: que la liberad es como un río que si no tiene límites se convierte en una ciénaga pantanosa. La ley y la justicia son los límites de la libertad. Sin ellos la libertad se convierte en fango. Aristóteles ya describió esta realidad cuando observó que el hombre puede ser el mejor o el peor de todos los animales.
    "Al igual que un hombre cuando es perfecto es el más grande de todos los animales, también puede ser el peor cuando se separa de la ley y de la justicia. El hombre es el único animal que transporta armas; y un hombre teniendo armas (v.g. palabras, manos etc.) puede usarlas con prudencia y virtud, o puede ( por la imprudencia y el vicio) usarlas mal para fines contrarios. Por esta razón un hombre sin virtud, por la lujuria y la glotonería, puede llegar a ser el más infeliz, el más salvaje y el peor (de los animales)" (Política, libro I, 2, 1253a 30-40).
    El verdadero antídoto del SIDA
    Ser el mejor de los todos los animales nos es fácil al hombre, dada su naturaleza caída y freudiana. Aunque creado a imagen de Dios, al hombre frecuentemente le falta la certeza. El a menudo sustituye la razón por la racionalización. Por este motivo, el hombre no debería despreciar la sabiduría acumulada durante siglos en los grandes libros de la civilización. Ni debería desechar la herencia religiosa. Dios desea que el hombre se beneficie de Su creación y Su Revelación, y también de los dones de su gracia, un poder espiritual que le ayuda a alcanzar la promesa de la Naturaleza.
    La Naturaleza, por encima de todo, desea que su mejor producto, el hombre, sobreviva y se desarrolle. Ella claramente se ha retado con el SIDA. Es como si la Naturaleza nos dijese a cada uno de nosotros: "Tú te has portado muy mal durante bastante tiempo; o vuelves a la abstinencia y a la monogamia, o perecerás. Tan pronto vivamos según nos enseña la Naturaleza, antes aseguraremos el destino del hombre y más pronto éste cosechará los beneficios de la institución natural de la familia, la piedra angular de la sociedad.
     
  2. Dar

    DarkProsXD
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    Teniente Coronel
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    Que mela... :censura:
    Con nada mas verlo me dio flojera leerlo... :¬¬:
     

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