Lineage 2 cronica 1 capitulo 2.

Tema en 'Lineage' iniciado por ronan92, 5 Ene 2009.

  1. ron

    ronan92
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    HOLA AKI DE NUEVO YO RONAN.

    DIZFRUTEN LA 2DA PARTE DE LA CRONICA 1 (C1) LES PONGO EL CAPITULO 1 TAMBIEN POR LAS DEUDAS.

    “”””””””CRONICA 1””””””:

    CAPITULO 1: Presagios de Guerra – La Batalla por Giran

    Gracias a los esfuerzos del Cardenal Seresin, la semilla de la confianza parece haber echado raíces – aunque solo sea por un tiempo. El siniestro sentimiento de una crisis cercana era compartido por todas las razas. Los infiernos de guerra que consumen toda la tierra se estaban fraguando en un lugar que nadie podía esperar – ni en las tierras fronterizas ni en las frías zonas del norte donde vagan los monstruos, si no en lo profundo del reino de la humanidad.

    La historia es el maestro más severo de las lecciones más obstinadas que se repiten con frecuencia. Los Humanos parecen necesitar enemigos como el aire que respiran. Si no pueden encontrar a probables adversarios, empezarán a agitar a aquellos que les rodean. Desde que tuve conocimiento del desastre en el Castillo de Giran, las palabras de mi maestro me acompañan, mortificandome con su sabio significado: Desde que los humanos fueron creados del rechazo de los dioses, son por naturaleza inmorales…

    Después de que el embajador Elfo atravesase las esplendidas puertas de Aden, el Duque Lewin Waldner, que había mantenido el control de Gludio, fue expulsado del territorio. El nuevo señor era un aventurero de orígenes desconocidos. En Dion, el Duque Ashton se vio obligado a ceder su trono a los rebeldes, huyendo a Aden. Bloqueados por los mercenarios Ol Mahum, los soldados del Rey Amadeo no fueron capaces de acudir en defensa del Duque. Las reglas de un asedio son crueles – un líder rebelde que conquista el castillo se convierte en el legítimo gobernante de todo el territorio. El rey solo puede confirmar el resultado. Los Humanos harían bien en prestar atención – incluso las rebeliones en los límites mas lejanos de un territorio pueden causar rápidamente la caída del reino. El destino ya estaba orientado hacia el caos – una importante batalla estaba teniendo lugar en la parte más rica del reino, marcando un momento de vital importancia en los acontecimientos venideros.

    Muchos hechos sospechosos acaecieron en la batalla por el Castillo de Giran. Con los señores más próximos precipitadamente reemplazados, ¿como pudo el Barón Carmon Esthus usar innecesariamente sus fuerzas en una incursión para derrotar a Antharas? ¿Por donde vagaron aquellos que sobrevivieron al ataque? ¿Dónde estaba el propio Barón y por qué confió su castillo a Lionna Blackbird, cuyo valor nos es todavía desconocido?

    ¿Por qué aquellos que acuden al campo de batalla se deleitan alegremente en el hecho de que las cosas sean siempre así? Las respuestas son tan claras para Seighardt, un mercenario que viajó desde Elmore para luchar en el asedio, como para la joven princesa que lucha para defender el castillo ante la petición del Barón. Para ambos y para muchos otros, las razones son los Presagios de Guerra.
    ica 1: Capitulo 2
    CAPITULO 2: Presagios de Guerra – Erica (1)

    El Lago Innadril limita con Giran y con Innadril. Un vasto páramo se extiende hacia el norte hasta el Paso de la Muerte. Un río de lágrimas fluye hacia el sur hasta el Lago Innadril. En una colina sobre la costa noroeste esta situado el castillo con una vista del lago en todas direcciones.

    Era un caluroso día de verano en el que el sol cortaba la piel como una flecha. El foso que rodeaba el castillo brillaba intensamente, a pesar de que oscuras nubes en las montañas del norte presagiaban fuertes lluvias cercanas. Los cuervos graznaban por los alrededores y ambos ejércitos permanecían firmes como las espadas en la batalla, esperando con seguridad el cercano momento del conflicto.

    Graham no era más que un viejo con ropas caras, representando al señor del castillo como si de un mercader visitando un palacio se tratara. Llegando a la tienda de campaña, Sir Graham se ajusto su capa y se quejo de los fuertes vientos del oeste.

    En cambio, Erica Ken Weber se ato el pelo para que se agitase en el viento. Su inquietud antes del combate fue exacerbada por los gruñidos de Sir Graham. Los estandartes de clan alrededor del campamento rugían como feroces hogueras al viento. En los laterales, los mercenarios manipulaban un alijo de suministros, distribuyendo flechas.

    “Gracias a la buena voluntad del señor y a su generosa inversión, no sufriremos escasez de material. Si tus mercenarios hiciesen las cosas de la misma forma… O esos guerreros de segunda categoría.”

    Graham se sonó la nariz, dirigiendo su desagradable mirada al campamento. Otro clan que se había ofrecido para el asedio se preparaba rápidamente para la batalla. Un grupo de treinta Elfos Oscuros equipados con afiladas, brillantes espadas y armaduras de mithril estaban agrupados bajo una bandera negra con el emblema de un lobo rojo. Al frente, una Elfa Oscura de pelo plateado comandaba el grupo.

    “Tu preocupación es en vano. Son mercenarios de la Hermandad del Lobo Rojo. Se dice que hace no mucho aplastaron a un grupo de grifos guerreros de gran reputación en una batalla de clan.”

    “Oh… Impresionante,” replicó Graham con mirada indecente.

    “También se dice que no tienen ni orgullo ni compasión, y sí una reputación infame de volverse molestos y abandonar a aquellos que contratan sus servicios. No hace mucho, alguien de una cofradía mercantil intento contratarles, pero le cortaron la lengua. Debió decir algo inapropiado.”

    La Elfa Oscura miro directamente a Erica como si notase su mirada. Con un movimiento deliberado, Erica situó su mano derecha en su pecho izquierdo, inclinándose con reconocimiento. Sir Graham giro su cabeza rápidamente.

    “Se acabó la inspección – debemos regresar con Sir Sieghardt.”

    “Como desee, mi señor.”

    Antes de que acabase de hablar, ya estaba mirando la espalda de Graham mientras corría hacia el centro de mando del campamento. Erica sonrió.

    De todas las cofradías de Enanos, la del Yunque Negro era famosa por inventar y usar dispositivos mecánicos de lo mas extraño. Ser rumorea que el Yunque Negro participó en la terrible tragedia del Territorio de Dion, cuando el Núcleo de la Torre de Cruma fue resucitado.

    “De acuerdo, lo que quieran. A parte de eso no tengo nada mas que decir.”

    Sieghardt levantó ambas manos y los tres Enanos allí presentes levantaron también las palmas de sus manos. En el dorso de sus manos tenían un tatuaje con la forma de un yunque. Movían sus cortas piernas mientras hablaban con Sieghardt moviendo sus cabezas de vez en cuando de la forma que los Enanos lo hacen para explicar algo. Al final, el líder de los Enanos dio un apretón de manos a Sieghardt y los enanos se fueron ruidosamente. Erica tosió sonoramente y habló cuidadosamente en voz alta.

    “Vamos por delante del horario previsto, pero Sir Graham considera que la inspección esta hecha, general.”

    Sieghardt pareció sorprendido pero Graham movió la cabeza afirmativamente.

    “Ya he visto suficiente de las majestuosas tropas de Sir Sieghardt. Espero expectante el resultado de la batalla. Pero…”

    Graham hizo una pausa y miró a Erica. Erica movió la cabeza con condescendencia. “Saldré un momento.”

    “No,” dijo Seighardt, “no pasa nada. Ella es de confianza.”

    “En ese caso…” Graham abrió la boca para hablar, pero vaciló de nuevo. “¿Cómo puede confiar en los Enanos?”

    Una sonrisa se dibujo lentamente en la cara de Seighardt.

    “Nunca he dependido tanto de los Enanos, pero sería una ofensa no aceptar su ayuda, teniendo en cuanta la sinceridad que siempre me han mostrado.”

    Aparentemente satisfecho, Graham se fue sin decir nada más, dejando solos a Sieghardt y a Erica.

    “No me hubiese importado salir fuera, general. Pero le agradezco lo dicho sobre su confianza hacia mi.”

    “Hablaremos de todo tipo de cosas durante la lucha, pero es más problemático tener que explicar todo de nuevo más tarde.” Como si se hubiese acordado de algo repentinamente, Seighardt añadió, “Los preparativos van por delante de lo previsto. Creo que has hecho un trabajo meticuloso contando incluso hasta la última patata de los suministros.”

    Erica se tocó el pelo con suavidad en un gesto de modestia.

    Quiso preguntar por los Enanos pero desistió, ya que Seighardt se lo diría pronto. Siempre ideaba sus estrategias a solas y solo daba instrucciones a sus subordinados sobre lo que era necesario. Ella antes se sorprendía a menudo, pero al final se había acostumbrado a sus inesperadas órdenes.

    La Elfa Oscura que lideraba a los lobos rojos estaba esperándolos cuando salieron de la tienda de campaña. Se acerco a Sieghardt y le ofreció su mano. Después de besar suavemente su guante de sekaman, Sieghardt le dirigió un saludo. Fue en la lengua de los Elfos Oscuros, con la que Erica no estaba familiarizada. La mujer sonrió forzadamente pero no habló, regresando al campamento donde estaban reunidas las razas. Parecía que le gustaba Sieghardt.

    Los mercenarios defensores estaban desplegados en las paredes del castillo. Cubriéndose los ojos del sol con la mano, Erica los observó con detenimiento. Podía ver a muchos Elfos de aspecto delicado, ligero, de piel color perla, la que envidiaba la mujer de Ruhn. Algunos místicos con ropas de blanco puro permanecían a su lado, con báculos en sus manos.

    “Hay veinte o mas arqueros sobre nosotros. Debemos prepararnos para muchas bajas cuando ataquemos las puertas del castillo.”

    “No te preocupes, Erica,” dijo Graham con seguridad. “Esas son todas sus fuerzas. Puedes estar segura que antes no han manejado mas que utensilios de granja. Sus arcos no pueden ocultar su inferioridad numérica.”

    Sin decir palabra, Seighardt observó las fuerzas distribuidas en los muros del castillo y permitió que una sonrisa asomase en su cara.

    “Lionna… No lo hace mal.”

    Erica había empezado a escuchar ese nombre hacía poco. Cuando se enteró que la responsabilidad de defender el territorio había sido depositada por el señor de Giran en un chica de apenas veinte años, se rió de pura incredulidad.

    Aunque Lionna Blackbird había comandado sus fuerzas con éxito en muchos otros conflictos, Sieghardt y Erica habían derrotado a rivales más formidables que ella. Sin embargo, estaban preocupados por el rumor de que Lionna recibió protección divina de Valakas, el Dragón de Fuego.

    Erica expulso todos esos rumores de su mente. Quizá conocía demasiado bien esas historias. Pese a todo, el general que tenía enfrente podía matar al oponente mientras reía. No sabía lo que pensaba; solo que ganaría. Pondría en sus manos la batalla y solo se preocuparía de lo que a ella le habían encargado.

    De repente, los impacientes soldados empezaron a asustarse. Varios señalaban a los muros del castillo con incredulidad. Con un agudo chirrido, las puertas del castillo se abrieron y apareció un Elfo, con una cota de malla Elfica sobre su piel de porcelana. Con botas de platino y una espada larga en su cintura, alzó su mano derecha vacía en un gesto pacífico.

    “Parece que ha salido para rendirse.”

    El Elfo atravesó el puente sobre el foso y se dirigió hacia el lugar donde estaban Sieghardt y Erica, acercándose cuidadosamente con pasos ágiles. Se inclinó cortésmente hacia Sieghardt, en su calidad de líder de la fuerza atacante. Seighardt saludó con la cabeza, pero Elfo permaneció quieto y hablo con voz elegante.

    “Este es un mensaje de Lionna Blackbird, que en representación del señor esta encargada de la defensa del Castillo de Giran.”

    El Elfo cogió un pergamino de su cintura y lo desenrolló con ambas manos.

    “Valerosos comandantes y soldados. Desde mi corazón deseo elogiar vuestra claridad y dignidad. Como defensora del Castillo de Giran, os suplico, que depongáis vuestras armas y os vayáis por donde habéis venido. El dueño de este castillo se decidió hace tiempo y no hay razón para el cambio. Lo que sea que queráis, no es algo que podáis obtener a través de la fuerza militar. Esta declaración es también un aviso: si insistís en vuestro imprudente ataque, os aseguro que sufriréis un destino cruel. Por parte de Lionna Blackbird, comandante de la defensa del Castillo de Giran, ¡nada mas!”

    El gesto torcido de Graham contrastaba con la fresca sonrisa en la cara de Sieghardt.
    El Elfo que acababa de leer en voz alta no tenía ninguna expresión. Como todas las otras tribus del bosque que Erica conocía, este Elfo tenia una cara en la cual uno no podía juzgar sus pensamientos en absoluto. Como si estuviera esperando la respuesta de Sieghardt, esperó sin parpadear. Sieghardt se aclaró la voz y gritó fuertemente.

    “¡Ve y dile a la jovencita a la que consideras tu líder que causaré pocos problemas si amablemente rinde el castillo! ¡Eso es todo!”

    Las risas podían oírse por todo el campamento atacante después del grito atronador de Sieghardt. Sin embargo, el Elfo replicó sin vacilar y sin un rastro de inquietud.

    “Transmitiré que rechazáis la petición de Lady Lionna. Me retiro.”

    El Elfo regreso rápidamente hacia la puerta del castillo, mostrando su espalda indefensa.

    Erica se acercó a Sieghardt.

    “Si lo que estabas intentando era ponerles furiosos, ¿no hubiese sido mejor cortar su garganta antes de enviarle de vuelta?”

    “¿Qué furia? Esto es solo una formalidad del asedio.”

    “¿Es solo eso? ¿Hay un preámbulo que debe seguirse incluso con esta joven Lionna?”
    Sieghardt inclinó su cabeza.

    “Es una regla. Todo debe transcurrir de acuerdo a la voluntad del castillo. Ellos defienden el castillo. Nosotros atacamos. Expresamos nuestras intenciones y decidimos el día y la hora. Aquellos que rompen las reglas nunca pueden ser reconocidos por el castillo.”

    “¿Pero no pone eso las cosas mas fáciles para el lado defensor?”

    Erica vaciló, pero Sieghardt rió con complicidad. No importaba como mirase a los posibles resultados de la batalla de hoy, ella no alcanzaba a distinguir ninguna razón por la que podrían perder. Erica suspiró y se encogió de hombros.

    De repente un viento frío sopló desde las montañas del norte.




    DIGANME SI LES GUSTO

    DEJEN OPINIOOON CHEEEE


    ASI ME DEN GANAS DE PONER LA CONTINUACION


    WEM... CXAU
     
  2. ron

    ronan92
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    Respuesta: Lineage 2 cronica 1 capitulo 2.

    dejen comentarios, =)))))))))))))))))))))))
     
  3. ron

    ronan92
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    escribo para revivir el tema....... ya q una persona me pidio que tradujera nuevamente....
     
  4. the

    thebigcicario
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    buena men , grax por continuar:arriba:

    si t fija hay mucha visita al post lo q pasa es q lo leen y creo q le da peresa dejar coment porq hay q loguear.

    pero porfavor el q lo lea deje un comment o algo, hay q animar al compadre para q siga traduciondo, porq sino se nos durmira:D
     

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