'Marley', el esperado documental sobre el artista, es una larga y profunda película

Tema en 'Cine y Televisión' iniciado por Poto, 1 Jul 2012.

  1. Pot

    Poto
    Expand Collapse
    Coronel
    Usuario destacado

    Mensajes:
    3.356
    Me Gusta recibidos:
    435
    [​IMG]

    Pues no: Bob Marley no era un despreocupado, apenas pendiente de hacer (buena) música y pegarle otro par de caladas a un buen canuto de hierba. Tampoco era un inocente cantante de eterna sonrisa y alegre pasado. Más bien, lo contrario, y esa quizá sea la principal virtud de Marley, documental sobre el gran tótem del reggae.

    Densa y extensa

    La película no es un simple y alegre homenaje a una leyenda ni un documental de fácil digestión. Tampoco la simple retahíla de imágenes inéditas o canciones mil veces tarareadas. No, la obra de Kevin Macdonald (director escocés autor de La legión del águila o El último rey de Escocia) tiene algo de todo eso, claro, pero también la densidad y extensión que exige una vida tan intensa como la del artista.


    Porque sí: Marley era mucho más que un rostro estampado en una camiseta, el anzuelo ideal de una marca de papel de fumar o la voz ronca que suena tras una maravillosa música. Marley, nacido en 1945 y muerto 36 años después, fue muchísimas cosas más: la primera superestrella del espectáculo procedente del Tercer Mundo, una perfecta combinación de talento innato y obstinación, un explosivo cóctel de esfuerzo, rebeldía y oportunismo; un tipo con luces y sombras capaz, como casi todos, de lo mejor y de lo peor.


    Todo eso está en la película, reveladora para más de un desinformado y apasionante para los fanáticos del artista. Hay entrevistas a los allegados, alguna turbia anécdota y, claro, buenas canciones. También, seria y espesa, se avista el alma del jamaicano.


    Un mestizo con carácter

    El origen de Marley es sorprendente: su padre era un blanco inglés que, tras dejar embarazada a su madre, no quiso volver a saber nada de él. Por eso Marley, criado en la violenta y paupérrima Jamaica, tuvo que soportar los insultos de otros chavales, una vida llena de peleas, golpes y coqueteos con la delincuencia.


    La música, desde luego, le redimió: convencido de su talento, arriesgó mucho y ganó casi siempre. Su vida íntima, como esposo infiel y padre ausente, fue otra cosa... ¡que cuenta el documental!
     

Compartir esta página