Mitos y Leyendas !! :O

Tema en 'Curiosidades' iniciado por PablitoArG, 17 Sep 2007.

  1. Pab

    PablitoArG
    Expand Collapse
    Sargento

    Mensajes:
    272
    Me Gusta recibidos:
    0
    Dragones

    Según la leyenda el dragón era un monstruo fabuloso en forma de reptil, parecido al cocodrilo y al que se representa con alas, garras grandes, cola de serpiente y aliento de fuego. En el antiguo Oriente Próximo, el dragón simbolizaba el mal y la destrucción. Esta idea se encuentra, por ejemplo, en Enuma Elisha, epopeya
    mesopotámica escrita hacia 2000 a.C.

    [​IMG]

    Uno de los protagonistas de la leyenda es la diosa Tiamat, dragón que personifica los océanos y comanda las hordas del caos y cuya destrucción era condición previa para crear ununiverso ordenado. Según los egipcios, Apohis, dragón de la oscuridad, era expulsado cada mañana por Ra, el dios sol. En las sagradas escrituras hebreas, el dragón representa la muerte y el mal.

    Los cristianos heredaron la idea hebrea del dragón que aparece en la principal literatura terrorífica de la Biblia, sobre todo en el Apocalipsis, y en otras tradiciones posteriores. En el arte cristiano, el dragón simboliza el pecado y como tal aparece aplastado bajo el pie de santos y mártires simbolizando el triunfo de los cristianos sobre el pecado y, por lo tanto, sobre el paganismo. La leyenda de san Jorge y el dragón ilustra claramente este significado.

    En la mitología clásica, se asocia el dragón con un guardián. El de Ladon protege las manzanas de oro en el jardín de las Hespérides, papel que reaparece en los romances medievales, donde los dragones custodian, con frecuencia, doncellas cautivas. Los griegos y los romanos creían que eran capaces de entender, y transmitir a los mortales, los misterios del mundo. Ambos aspectos del dragón, tanto el favorable como el que inspira terror, se entremezclan en el folclore de las tribus paganas del norte de Europa. En el Cantar de los Nibelungos, Sigfrido mata a un dragón y se hace invulnerable al untarse su sangre por el cuerpo.

    Uno de los principales episodios de Beowulf también narra el combate con un dragón. Los antiguos escandinavos adornaban la proa de sus naves esculpiéndolas en forma de dragón. Entre los conquistadores celtas de Bretaña era un emblema heráldico, símbolo de la soberanía, y durante la ocupación romana del siglo I a.C. se convirtió en un estandarte militar. También aparece en los escudos de las tribus teutonas que más tarde invadieron Bretaña y, hasta el siglo XVI, se veía en los estandartes de batalla de los reyes ingleses. Forma parte del escudo de armas de muchas casas nobiliarias europeas.

    El dragón en la mitología oriental

    En la mitología de varios países orientales, sobre todo en China y Japón, el dragón representa el poder espiritual supremo y es el símbolo más antiguo y más ubicuo del arte oriental. Los dragones representan el poder terrenal y celestial, el conocimiento y la fuerza. Viven en el agua y proporcionan salud y buena suerte y, según la creencia china, traen la lluvia para las cosechas. El dragón de los tradicionales desfiles chinos de Año Nuevo repele los malos espíritus que podrían echar a perder el año que se inicia.
    El dragón de cinco garras se convirtió en el emblema imperial chino; el de cuatro es el dragón normal, y el japonés tiene tres garras. En la mitología hindú, Indra, dios del cielo y de la lluvia, mata a Vitra, dragón de las aguas, para liberar a la lluvia.

    [​IMG]



    Gnomos y Duendes

    Gnomos o nomos , según el diccionario, significa ser fantástico, dotado de poder sobrenatural, también son llamados duendes, pigmeos o enanos, como se los conoce habitualmente en los cuentos de hadas. Paracelso, los nombró por primera vez, allá por el siglo XVI, derivando dicho término del griego “gnome y grignosko”, que significa conocimiento y sabiduría.El alquimista suizo los bautizó de ésta manera, ya que para él, éstos pequeños seres conocían los secretos de la tierra y de todo el cosmos.

    En verdad, Paracelso no se equivocaba atribuyéndole dichas características a estos seres, ya que las tradiciones más serias los sitúan dentro de una categoría de Espíritus de la Naturaleza o Elementales.
    Estos Espíritus o Elementales existen en la Tierra desde tiempos muy remotos, pudiendo ser testigos de la formación de todos los seres vivos, los ríos, los bosques, teniendo por ello un amor incalculable hacia la madre Naturaleza. Así se dividieron el trabajo de custodiar éstos preciosos “tesoros”; acompañando también la evolución del planeta y del hombre mismo.
    Dentro de los Elementales podemos citar: las Salamandras (Espíritus del Fuego), las Hadas (Espíritus del Aire), las Ondinas (Espíritus del Agua), Los Silfos (Espíritus del Suelo), y algunos más.

    [​IMG]

    CARACTERÍSTICAS SIGNIFICATIVAS
    Invisibilidad: Debido a que son seres etéreos habitan en una dimensión distinta a la nuestra, por lo que es muy difícil percibirlos.
    Transformistas: Ya que manejan a la perfección la Ley de Transmutación, adoptan distintas formas según la necesidad del momento. .
    Longevos: Dado que la sustancia que compone sus cuerpos es mucho menos densa que la de los demás seres que habitan la tierra; alcanzan a vivir entre 400 y 500 años.
    Juguetones y escurridizos: Quizás ésta sea una de las más constantes entre todos ellos. La razón se les atribuye a que conservan su pureza y viven para cumplir un plan divino, sin objeciones de ningún tipo.

    Pero volviendo al tema de los Gnomos, habiendo hecho así una reseña de los Elementales, hablemos ahora de su aspecto físico ya que varía de acuerdo a una clasificación muy amplia: por el color de la piel: que puede ser blanca, roja, verde o morena; por la textura de su piel: lisa o cubierta de pelos, con grandes o pequeñas orejas alargadas o cuernos; con tupidas barbas y aspecto humano.
    En cuanto a su vestimenta: es muy pequeña, ceñida a sus cuerpos, con gorras o capuchas en sus cabezas, de colores verdes o pardos para confundirse con el follaje.
    Hablan el lenguaje de las Ninfas, que son otros elementales del agua dulce. Viven solitariamente o en grandes familias (ya que los hay de ambos sexos), y esporádicamente buscan la compañía del hombre.

    [​IMG]

    <SPAN lang=ES-TRAD>Los Gnomos o Duendes viven un poco menos que sus pares las Hadas o las Salamandras, ya que sus cuerpos son un poco más densos que el de éstas.
    Según el español Vicente Beltrán Anglada, estudioso del tema, reconoce que “habitan el interior de las piedras, en la profundidad del suelo y en los huecos de los árboles.”
    Algunos trabajan en las minas, ya que cuidan los tesoros de la tierra, como los minerales y las piedras preciosas.
    Se los asocia directamente vinculados a las sectas.
    Las setas, son aquellos hongos que constan de un tallo y en cuyo extremo superior se halla ubicado un sombrerito (del tipo de los honguitos de los cuentos). En algunas ocasiones, si el Gnomo se encontrara en peligro, podría llegar a convertirse en una seta para pasar inadvertido. Se mimetizan tanto con su hogar, que por si alguna razón éste llegara a desaparecer, el ser que lo habita también desaparecerá.
    En cuanto a su alimentación, se sabe que es a base de miel, granos, agua y el manjar favorito de todos los elementales: la leche.
    Ahora bien. ¿Cuál es la misión de los Gnomos ?. Su misión, además de ser específica, es muy importante ya que custodian los grandes bosques, protegiendo a los animales, impidiendo que los cazadores furtivos terminen con ellos, y evitando que los leñadores talen indiscriminadamente los árboles, utilizando para tal fin toda clase de obstáculos de origen “natural.”.
    Estos seres, que se han popularizado gracias a los libros de cuentos para niños, de ninguna manera forman parte de la fantasía; muy por el contrario, son una realidad, de otra dimensión distinta a la nuestra, pero realidad al fin.

    Las Sirenas

    <SPAN lang=ES-TRAD style="mso-bidi-font-weight: normal">Seguramente el mar es uno de los lugares donde se han tejido innumerables leyendas y mitos que lindan entre la realidad y la imaginación.
    Los navegantes de la Europa medieval enumeraban serpientes gigantes, pulpos capaces de devorar barcos y tripulaciones completas, seres fantásticos, entre los que las SIRENAS, ocuparon un lugar preponderante en el imaginario colectivo de esos días.

    Entrando en el siglo XVI, periodo de mayor trafico marítimo entre Europa y América, las bitácoras de abordo dan cuenta de la aparición repentina de bellas mujeres que seducían con su voz a toda la tripulación y tenían la extraña característica de ser mitad pez y mitad humano.

    Al canto de las sirenas se atribuía tan poderoso hechizo que nadie podía sustraerse a su atracción y era la perdición de los navegantes que destrozaban sus barcos contra las escolleras por seguir su voz. Su imagen vive hoy en cuentos infantiles, películas de la factoría Disney, lienzos de pintores y objetos decorativos que van desde un pisapapeles hasta un alfiler de corbata. Su nombre se ha insertado en el lenguaje corriente para acuñar frases de sentido hecho, como "cuerpo de sirena", para referirse a la mujer de armoniosa figura, o "escuchar cantos de sirena" para aludir a quien oye algo bello aunque de tramposo fundamento.

    Pero, ¿han existido realmente estos bellos seres acuáticos? Cristóbal Colón creyó ver alguno a lo largo de sus cuatro viajes transatlánticos. Crónicas más antiguas hablan de una sirena que recibió el bautismo y llegó a figurar como santa en algunos almanaques con el nombre de Murgen, capturada en el siglo VI al norte de Gales. Se cuenta de otra en 1403 que vivió en Harlem hasta su muerte y aprendió a hilar, aunque nadie logró entender su habla. Otros, por el contrario, niegan la existencia real de tales criaturas, como el renacentista Andrea Alciato, que habla de ellas en escéptico tono de burla: "Sin piernas, doncellas. Sin hocico, peces".
    Pero donde reside la verdad de esta leyenda, existen realmente? o el cansancio de los marinos y la necesidad de contar historias fantásticas a sus camaradas los llevaron a inventar tales relatos?.

    LOS SERES DEL MAR (mitología)
    Innumerables son los habitantes de las aguas, especies animales y vegetales aún desconocidas, y lo mismo ocurre con seres feéricos y legendarios. Las sirenas son, entre ellos, los más conocidos. Les siguen en popularidad las ondinas y las ninfas. Quizás algunos hayan oído hablar de las mujeres-foca, de las hadas lavanderas o de las náyades.
    Para los antiguos griegos, las ninfas eran los espíritus elementales del agua. Ellos dieron nombre a todas las razas de ninfas:
    -Oceánidas y Nereidas, para las ninfas marinas, verdaderas antepasadas de las sirenas;-Náyades, Creneas y Pegeas, las ninfas de las fuentes;
    -Potamides, las ninfas de los ríos;
    -Limnades, las de los lagos.
    Pero claro, el agua está presente en todo lo que nos rodea, y los sabios pronto se dieron cuenta de que habitaban ninfas del agua en muchos otros lugares. Y también hubo que buscar nombres para ellas. Al grupo de las ninfas de las aguas las llamaron Efidríades, y luego nombraron Uranias a las ninfas del cielo y Epigeas las de la tierra. Estas últimas se dividían en:
    -Oréades, ninfas de las montañas;
    -Napeas y Auloníades, ninfas de los valles;
    -Melíades, ninfas de los prados;
    -Dríades y Hamadríades, ninfas de los bosques;
    -Corícides, ninfas de las cuevas.


    EL ORIGEN DE LAS SIRENAS
     

Compartir esta página