Perú: Exhuman cadáver presuntamente asesinado por militares

Tema en 'Foro Libre' iniciado por ElChoe Aaron, 14 Mar 2009.

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    El primer cadáver de una presunta víctima inocente de militares peruanos al que se le practicarán pruebas de ADN para ser usadas como evidencia en próximos casos penales fue desenterrado el sábado, dijo una abogada de los familiares de las víctimas.

    La abogada Karim Ninaquispe dijo a la AP por teléfono que la primera de unas 50 bolsas fue hallada, fotografiada, abierta en la fosa y recogida el sábado. Dentro estaba el primer esqueleto levantado ese día de 49 cadáveres que serán exhumados este mes por orden de la fiscalía.

    El levantamiento lo hizo un equipo de tres arqueólogos, cuatro obreros, un fiscal, un antropólogo y un observador, dijo. Los familiares están fuera del circuito de excavación, un area del cementerio de la ciudad de Huanta, unos 320 kilómetros al sureste de Lima.

    Es la segunda vez que los restos son exhumados y el objetivo es castigar a los culpables, agregó la abogada.

    Según Ninaquispe, los restos corresponden a unas personas que habrían sido asesinadas por infantes de marina que llegaron a la ciudad de Huanta en 1984 para combatir a la entonces incipiente subversión del grupo Sendero Luminoso, que por esos años asesinaba indiscriminadamente funcionarios, militares y personas de la población civil.

    Los marinos llegaron a la ciudad y de inmediato se apropiaron del estadio del pueblo para convertirlo en cuartel militar, dijo Ninaquispe. Los desaparecidos _que incluirían al periodista Jaime Ayala_ serían personas que fueron detenidas en ese cuartel improvisado bajo sospechas y luego habrían sido trasladados aún con vida al paraje de Pucayacu a una hora y media de distancia, donde habrían sido asesinadas y enterradas, afirmó.

    Los esfuerzos para sancionar culpables vienen de la década de 1980, cuando se encontraron y desenterraron los restos pero no se les pudo identificar porque fueron desfigurados con ácido para impedirlo, dijo.

    Sólo se les pudo trasladar al cementerio de Huanta, donde familiares los enterraron conjuntamente en fosa común. No hubo sanciones, agregó, e indicó que este tipo de crímenes no tienen prescripción.

    Todos los casos tienen una larga historia, dijo Ninaquispe. Por ejemplo, señaló, en el caso de Ayala la comisión de la verdad habría recogido a comienzos de esta década testimonio de dos testigos secretos identificados con clave que narraron que el periodista fue torturado y asesinado.

    Dijo también que la fiscalía, en base a esas denuncias, pidió a mediados de la década a un juez que castigue a jefes militares pero que éste lo devolvió pidiendo clarifaciones. La exhumación espera encontrar sus restos y satisfacer cualquier clarificación mediante nuevas tecnologías forenses.

    La fiscalía realiza las exhumaciones en respuesta a los intentos de grupos de derechos humanos como el de Ninaquispe de procesar crímenes todavía impunes, pese a haber sido cometidos un cuarto de siglo atrás durante la guerra de guerrillas que azotó Perú y dejó unos 69.000 muertos.

    "Creemos que hubo muchas presiones políticas", dijo Ninaquispe, al comentar la razón por la cual _según dijo_ el juez Omar Pimentel en el 2006 desestimó los testimonios de la comisión de la verdad sobre la tortura de Ayala y no sancionó a los jefes militares de la región, a los que la familia denuncia abiertamente.

    Los militares peruanos no han comentado abiertamente en torno a las exhumaciones.


    Fuente Yahoo Internacional
     

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