Relato Una Niña Traviesa.

Tema en 'Amor y pareja' iniciado por [>_LosT_<], 7 Nov 2008.

  1. [>_LosT_<]

    [>_LosT_<]
    Expand Collapse
    Subteniente

    Mensajes:
    534
    Me Gusta recibidos:
    1
    Una niñera Traviesa

    Capitulo 1: La Apuesta

    "¡Adiós, que les vaya bien en el viaje...!" Dije emocionada desde el pórtico de la mansión, mientras veía como el carro que llevaba a mis patrones, Don Armando Epstein y su esposa, se alejaba lentamente por la oscura vereda.

    Este prometía ser un fin de semana divertido.

    El señor Armando me había contratado para ser la niñera de sus 2 hijos durante el fin de semana, porque haría un viaje de placer con su esposa a Francia. Y claro, como la paga siempre era jugosa y dada mi precaria situación económica había aceptado sin dudar.

    Y sin dudas, no habría una niñera más sexy en toda la ciudad.

    Sonreí con vanidad, viendo mi reflejo en una de las ventanas. Con apenas 18 años, ya era toda una visión sensual. Mi largo cabello negro caía por mis hombros hasta mi espalda, enmarcando un precioso rostro de muñequita, con una expresión traviesa y seductores ojos café que seducirían a cualquiera. Y aunque no era muy alta tenía un cuerpecito deliciosamente curvilíneo, especialmente mi culito firme y paradito.

    Y por si fuera poco venia vestida de una forma espectacular. Traía puestos unos micro shorcitos negros, que apenas si lograban cubrir mis nalgas. También una blusita rosa, que se apretaba sensualmente a mis bien proporcionados pechos, y finalmente completaba la imagen con unos coquetos tenis negros.

    Sí, yo sabía que venía vestida demasiado sexy, pero nunca había recibido una queja al respecto. Me reí coquetamente ante esa idea, y entonces volví a la realidad al ver que el carro de mis patrones se había perdido en la distancia.

    "Iré a ver a los chicos..." Dije entrando en la casa, pensando en los 2 personajes que tendría bajo mi cargo durante el fin de semana, Alan y Paquito.

    De repente oí unas pisadas bajando por la escalera a toda velocidad.

    "¡Ana... Ana...!" Gritaron Alan e Paquito emocionados a la vez que corrían hacia mí y me abrazaban con fuerza. "¿Te vas a quedar con nosotros el fin de semana?"

    "Si chicos... "Respondí con una sonrisa a la vez que los abrazaba de vuelta. "¿Ya cenaron? Estamos solos en la casa, así que si quieren les preparo algo..."

    "Ya cenamos, mejor vamos a jugar, Ana..." Dijo desesperado Paquito mientras me jaloneaba del short.

    No pude evitar reírme al ver esto, ya que Paquito siempre tenía la facilidad de causarme gracia. Era un chico muy travieso, y se la pasaba metiéndome en problemas todo el tiempo. Aun recordaba como la última vez había escondido mi bolsa y la había tenido que buscar durante 3 horas....

    ¡Ah! ¿Pero como enojarme con el cuándo me ponía esa sonrisita tan picara?

    Y bueno, por otro lado su hermano Alan también tenía su encanto. Tan serio él, tan intelectual y metido todo el día en sus libros. Ese chico siempre andaba con un cierto aire enigmático a su alrededor que me fascinaba.

    En fin, mis dos amores.

    Aunque…

    …últimamente había notado algo que me preocupaba un poco.

    De un año a la fecha los dos chicos mostraban muchísimo más interés en mí. Claro, toda mi vida había convivido con ellos, pero esto era diferente. Era un tipo de atención que yo sabía reconocer en los hombres y que era totalmente sexual. Como por ejemplo ahorita...

    ...Que los chicos no me quitaban la vista de las piernas.

    No es culpa de los chicos, pensé, sino que yo siempre ando vestida de forma muy sexy y ellos pues están creciendo y son vulnerables a eso.

    Pero aun así me sentí algo apenada de estar provocando esas reacciones en ellos.

    "Ana... ¿Te vas a quedar tu sola a cuidarnos?" Me interrumpió Alan a la vez que nos sentábamos los tres en el sofá de la sala.

    "Si, todo el fin de semana hasta que vuelvan sus papas." Dije mientras le daba un beso en el pelo. "Aunque va a venir todos los días la Señora Montes a preparar la comida y lavar la ropa.

    "¡Que bueno, Ana!"Dijo Paquito mientras se apretaba contra mí de una forma cariñosa.

    "¿Y ya tienen sueño? –Les dije entre risitas- Porque es viernes, si quieren vamos a desvelarnos, ¿Va?"

    "¡Va...!" Dijo Paquito inmediatamente mientras Alan solo me miraba de forma enigmática.

    "Bueno... ¿A que jugamos entonces?" Pregunté.

    "Pues Ana... de hecho te tenemos un reto..."Dijo Alan mientras Paquito lo veía con una cara de complicidad.

    "¿Un reto...?"

    "Si, un reto... "Dijo Alan mientras señalaba al exterior, a la alberca."¿Ves esa pelota flotando en la esquina?"

    "Si."

    "Bueno, tienes que ponerte una cuchara en la boca y llevar un huevo ahí, llegar a la pelota, agarrarla y traerla de regreso... claro, todo eso sin que se te caiga el huevo."

    "¿Ah sí?" Dije tratando de no reírme. "¿Y qué me gano si hago eso?"

    "Juntamos nuestros domingos, y si haces eso te daríamos $3000 pesos." Respondió muy ufano Paquito.

    "¿T..tres... mil pesos?" Respondí sorprendida. "Eso es mucho dinero, chicos..."

    "Si, pero aquí esta..." Dijo Alan mientras sacaba unos billetes de su pantalón y me los mostraba. "¿Ves?"

    Sentí algo de ansiedad al ver ese dinero.

    "Y... ¿Si no logro cumplir con el reto?"

    "Si no lo logras como castigo te tienes que quedar desnuda toda la noche." Dijo Alan, sonrojándose.

    "¡¿Queee?¡?" Dije mientras me levantaba enojada del sofá. "A ver chicos, ¿Como esta eso?"

    Paquito se asusto un poco al ver mi reacción y volteo a ver a su hermano para darse seguridad. Alan trato de mantener la compostura y con tranquilidad me dijo:

    "No te enojes, Ana, es un juego y además, no tienes nada que perder... seguramente vas a poder hacer el reto y te vas a ganar mucho dinero..."

    "Es que..."

    "Tres mil pesos... ¿Eh? Vamos Ana, anímate..."

    "Pero Alan... es que si tus papas se enteran que ando en esos juegos con ustedes..."

    "No les vamos a decir nada, ¿Verdad Paquito?" Dijo Alan mientras le daba un zape a su hermano.

    "¿Eh? Ah... claro que no les vamos a decir nada, Ana... "Respondió Paquito mientras me sonreía con picardía.

    Camine unos segundos de un lado para al otro de la sala, pensando acerca de lo que estaba sucediendo. Por un lado, era muy tentadora la idea de ganarme ese dinero. ¿Pero y si fallaba....? ¡Ay Dios, que problema...!

    Pero yo sabía que me hacía falta el dinero, por lo que eventualmente tome una decisión...

    "Bueno... lo haré. Pero no quiero que le digan a nadie, ¿Entendido?" Dije mientras los miraba con mi más intimidante expresión.

    Los chicos se miraron felices y asintieron con la mirada. Paquito salió corriendo entonces como loco a la cocina por el huevo y la cuchara.

    "Si Ana, nadie sabrá de esto..."Dijo Alan mientras me miraba con seriedad.

    "Uff... porque Alan, si alguien se entera..."

    "Tranquila, te lo prometemos, nadie sabrá nada..."

    "Bueno, voy a confiar en ustedes... ¿Va?"

    En ese momento llego Paquito y sin poder evitar una cara de felicidad me dio la cuchara y el huevo. Sin mucho entusiasmo los agarre y rápidamente caminamos los 3 hasta la puerta del jardín.

    "¿Lista?" Pregunto Alan.

    "Si..." Respire resignada mientras veía a la distancia la pelota en la alberca. Acto seguido coloque la base de la cuchara entre mis dientes y coloque el huevo ahí. Entonces comencé a moverme con mucho cuidado en dirección de mi objetivo. De repente...

    ¡Zas...!

    No había dado yo ni 5 pasos cuando con una torpeza infinita se me cruzaron los pies y caí en el pasto. Y obviamente, ni hablar del huevo….

    "Ay no.. ay no... no Diosito, no.." Dije muy mortificada, aunque viendo los saltos de alegría de los chicos era obvio que estaban disfrutando al máximo mi problema.

    "¡Vamos Ana, fuera ropa...!" Dijo emocionado Paquito mientras me jaloneaba traviesamente el Top.

    "¡Ay, Paquito espérate!... Yo solita puedo." Respondí algo irritada mientras me levantaba del suelo. Alan solo se limitaba a verme a la distancia, con una sonrisita que no dejaba lugar a dudas de sus pensamientos. "Pero vamos a la sala, chicos, porque no voy a quedarme desnuda aquí con este frío..."

    Y apenas entramos de nuevo a la casa los chicos se sentaron en el sofá, esperando su premio.

    "Chicos... realmente yo... no estoy muy segura de..." Trate de decir en mi defensa.

    "Ah no, Ana, tu lo prometiste... "Dijo Alan visiblemente molesto."Y una promesa se cumple, ¿O no?"

    "Bueno... si... pero..."

    "Ana, vamos..." Dijo Paquito con una actitud más relajada. "No le vamos a decir a nadie... "

    "Uff... "Suspire resignada. "Pero de esto, nada. No le digan a nadie, ehhh…"

    Agarre los costados de mi blusita y con mucho cuidado la fui subiendo por mi torso hasta que me vi libre de ella, dejando mis pequeños pechos completamente expuestos. Luego agarre los costados de mis shorcitos y de un jalón los baje por mis piernas, y cuando también mi delicada tanguita negra quedo en el suelo, con mucha pena vi que los chicos estaban en shock.

    Ahí estaba yo, desnudita, con mi precioso cuerpecito completamente expuesto ante un par de niños calientes. Y los ellos no se movía ni un milímetro. Paquito solo me veía obsesivamente el delicado triangulito de vello negro entre mis piernas, y Alan sudaba copiosamente. Y claro, los dos usando un cojín sobre las piernas para "tapar" los efectos de su excitación.

    Yo mientras tanto me estaba poniendo roja por la situación, porque lo único que llevaba ahora encima eran mis tenis negros.

    "Ya lo hice... ¿Contentos, par de pervertidos?"Dije tratando de meter algo de humor a la situación.

    "E.este..Si, Ana... "

    "Vamos... digan algo... me pone nerviosa estar así frente a ustedes..." Dije tratando de cubrirme un poco con las manos.

    "No te pongas así, Ana... pero... ¿Podrías darte una vueltecita?" Pregunto con picardía Alan.

    "¡Eso quisieran!" Respondí con una risita.

    "Vamos Ana... "Dijo Paquito mientras se inclinaba a un costado para tratar de verme mejor.

    "Una y ya... ¿Ok?" Respondí sintiendo algo de coquetería por la súbita atención, y en menos de un segundo ya había dado la vueltecita. "¿Ya?"

    Los chicos casi se mueren al ver eso.

    Y bueno, ser el centro de atención así pues se me estaba haciendo divertido. Quizás sería interesante jugar con ellos así un rato.

    Si...en definitiva sería divertido....


    Capitulo 2: Jugando a las Cartas

    La tensión sexual en el aire era tremenda. Finalmente, después de unos incómodos segundos Paquito pregunto: "Ana, ¿Te gustaría jugar a las cartas?"

    "Si, Paquito, ve por la baraja, ¿Va?"

    Paquito salió corriendo inmediatamente a su recamara, y entonces Alan me dijo en voz baja:

    "Sabes Ana... eres muy bonita."

    "Gracias, Alan... "Respondí sonrojándome a la vez que le daba un tierno beso en la mejilla. "Igual algún día vas a ser mi novio, ¿No?" Dije entre risitas.

    "Si... "Respondió Alan sonrojándose mucho ante el beso. "Oye Ana... ya sé donde guarda mi papa la champaña... ¿Te gustaría un poco? Es de las costosas."

    "¿En serio sabes donde esta?" Pregunte con evidente interés. Yo no soy muy afecta a beber, pero en alguna ocasión Don Armando había servido una deliciosa champaña importada en una reunión y me había fascinado el sabor.

    "Si... ¿Voy por ella?"

    "Este... ¿Pero no vamos a meternos en problemas?"

    "No, mi papa tiene como 100 botellas en la bodega, no se dará cuenta si falta una..."

    "Bueno... pero solo yo voy a beber, ¿Ok? Trae unos refrescos para ti y tu hermano..." Respondí con seriedad.

    "Si, Ana... como tu digas." Dijo Alan sonriendo a la vez que se ponía en marcha por la botella.

    Me quede sola durante unos momentos, pensando si no estaría jugando con fuego. Claro, estaba segura que no iba a pasar nada, pero como sea aquí estaba yo desnuda dándole malos pensamientos a los chicos.

    Aunque por otro lado... quizás en alguna apuesta les podría ganar esos $3000 de vuelta

    Definitivamente ese sería mi plan. Mantenerlos distraídos con coqueteos mientras los hacía perder. Me reí un poco ante la genialidad de mi plan.

    En eso llego Paquito y rápidamente coloco las cartas en la mesita del centro de la sala. Tampoco tardo mucho en llegar Alan con la botella y rápidamente me sirvió un vaso. Le di unos sorbos y como esperaba, la champaña estaba de-li-cio-sa.

    "Gracias Alan... esta muy rica" Dije mientras coquetamente me sentaba en el piso frente a la mesita de la sala, lista para jugar. Y eso sí, lo hice de tal forma que mis lindas piernas quedaron dobladas a mi lado, dándoles una excelente vista de mi cuerpo a mis dos admiradores.

    "De nada Ana... "Respondió Alan feliz mientras se sentaba frente a mí, con Paquito a mi lado.

    "¿Listos?" Dije entre risitas con una expresión picara en el rostro.

    "Eh...Ana... ¿Pero que vas a apostar?" Pregunto Paquito de repente."Porque nosotros tenemos $3000 ehh..."

    "¿Va a ser de apuestas el juego?" Dije fingiendo sorpresa.

    "Si... así se juega a las cartas, ¿No?" Respondió Alan.

    "Bueno... es que no tengo mucho dinero, chicos..."

    "Apuesta otra cosa, Ana..."Dijo Alan de una forma que no dejaba dudas de a qué se refería.

    "¿Otra cosa?"

    "Si... por ejemplo... un beso."

    "Pero eso es fácil, siempre les he dado besos y..."

    "No, no de esos, Ana... sino un beso de lengua..."Dijo Paquito emocionado.

    "¿De lengua...? ¡Pero ustedes están muy chicos para eso!" Respondí mientras levantaba una ceja. La situación se estaba poniendo algo candente, aunque extrañamente tanta atención sobre mi me estaba poniendo de un humorcito bastante especial.

    "No, no... es que, Ana... ¿Y cómo vamos a aprender a besar entonces?"Dijo entonces Alan sin poder ocultar sus ansias.

    "Uf... no sé, chicos... no se..." Respondí dándole unos sorbos a mi vaso.

    "Vamos Ana... " Dijo Paquito en tono suplicante mientras me empujaba juguetonamente."Es mas... si accedes, solo por eso te daríamos $1000... ¿Que dices?"

    "¿Así me los darían ya? ¿Solo por jugar con besos...?"

    "¡Si...!" Dijeron los dos chicos al unísono, lo cual me dio algo de risa.

    "Bueno... pero recuerden, nadie debe saber esto... ¿Entendido?"

    "Si, Ana..." Dijeron nuevamente los dos chicos a coro, y con una sonrisa mía "sellamos" el trato.

    Alan entonces comenzó a repartir las cartas, y mientras eso pasaba Paquito trataba de verme las piernas de forma obvia. Pase los dedos por mi cabello, y me acomode un poco mejor de tal forma que mis piernas quedaban algo más expuestas para él. Entonces con un gesto coqueto agarre mis cartas y vi el juego que me había tocado....

    Dios mío, pensé, no tengo nada.

    Voltee a ver a los chicos, y por sus miradas me di cuenta que de esta no me salvaba. Mis posibilidades de ganar eran mínimas.

    Y dicho y hecho, después de unos minutos sucedió lo inevitable. Perdí. Y el ganador fue Paquito, que a pesar de su victoria estaba poniéndose rojo de los nervios.

    Pobrecito, pensé, nunca ha besado a una chica.

    "Este...Ana… gané." Dijo Paquito sin atreverse a mirarme a la cara.

    "Sip, ven, acércate porque te voy a dar tu premio." Dije en un tono de voz pícaro.

    "S...si...Ana..."

    Lentamente se acerco a mí y se quedo ahí, quietecito, sin mover ni un músculo. Con un movimiento sensual me incline hacia él y mis labios rozaron los suyos juguetonamente.

    "Ana..." Dijo Paquito entre suspiros, y justo en ese momento apreté mi boca contra la suya y lo bese apasionadamente, moviendo mis labios enérgicamente a la vez que mi lengua entraba en su boca.

    "MFmf...mfmmf...."Gemí tiernamente.

    "A...Ana...mfmf...mm" Trato de decir Paquito, pero no lo dejé. Su deliciosa boca estaba pegada a la mía, y mi joven victima perdía rápidamente sus inhibiciones, y en apenas unos segundos ya me estaba besando como si fuera algo que toda la vida hubiera hecho.

    Y no sé porqué, pero darle un beso a Paquito de esta forma había activado algo en mí. Yo lo había visto crecer y de alguna forma era para mí como un hermanito, pero no sé porqué... en estos momentos solo tenía ya los pensamientos mas impuros posibles con él.

    Quizás era el hecho de saber que yo era la primera mujer que Paquito había besado. Quizás el hecho de que por eso mismo nunca me olvidaría. O quizás era porque yo era su primer amor... en fin, no sabía porque... solo sabía que estaba disfrutando la experiencia como nunca.

    "Mfmf..."Gemí suavemente, a la vez que me apretaba aun más contra sus tiernos labios y succionaba con todas mis fuerzas su aire, a la vez que nuestras lenguas seguían su muy privado ritual de apareamiento.

    Dios mío, pensé, que delicia....

    "Vamos... ¡Vamos, ya sepárense...!"Dijo entonces enfadado Alan, empujando su hermano para atrás."Hay que seguir jugando..."

    "E..estúpido... ¡La estaba besando...!"Le dijo rápidamente Paquito, visiblemente enojado por la brusca separación.

    "Vamos, chicos, no se peleen... "Dije en tono conciliador, respirando algo acelerada por lo que acababa de ocurrir. "Tenemos toda la noche para jugar..."

    Los chicos cayeron en la cuenta de que no les convenía pelearse en este momento, y volvieron a sus lugares en la mesa. Les sonreí coquetamente al ver eso, y entonces Alan rápidamente volvió a repartir la baraja y me dio mis cartas primero.

    No es posible, pensé, este juego es incluso peor que el anterior.

    Y nuevamente perdí. Esta vez contra Alan.

    Aunque en este beso, por tratarse de él haría algo especial...

    "Ana... yo... "Trató de decir torpemente, aunque tenía la cara roja de vergüenza.

    "Nada, no digas nada Alan..." Le dije mientras me acercaba a él y lentamente me sentaba en su regazo, con mis piernas a sus costados. Me apreté contra su pecho con todas mis fuerzas y entonces mi boca encontró a la suya.

    ...Y fue un encuentro delicioso.

    Alan resulto ser más atrevido que Paquito, y su lengua se metió con picardía entre mis labios sin que yo pudiera hacer nada más que disfrutarlo. Gemí tiernamente y moví mis labios suavemente sobre los suyos, dándoles un suave masaje a los que mi joven victima respondía con movimientos más enérgicos de su lengua.

    "Mfmm...mfm... Alan..." Gemí con la respiración entrecortada.

    De repente Alan deslizo sus manos por mi espalda y agarro firmemente mis nalgas. Di un pequeño saltito por la sorpresa, pero finalmente sonreí un poco. La verdad me había gustado sentir sus manos ahí....

    "¿T..te gusta.. ?" Pregunte mientras lo besaba sin parar.

    "S..si..Ana.. si.." Contesto con apuros.

    "M..méteme...mas la ...lengua...Alan..."

    Y Alan obedeció rápidamente, y en menos de un segundo ya tenía yo toda su lengua en mi boca. "A..así... chiquito..." Dije suavemente, mientras mis labios chupaban con voracidad el regalito.

    De repente, Paquito separo a su hermano bruscamente de mí. "¡Ya, vamos, ya llevan 5 minutos así...!"

    "M..maldito enano, te..." Contesto enojadísimo Alan ante la situación mientras yo me reía un poco.

    "Ya chicos... hay besos para todos..." Dije mientras jugaba coquetamente con mi pelo y volvía a mi lugar.

    Y así, el juego continuó....


    Capitulo 3: Todos en la cama

    Había pasado aproximadamente una hora, y los chicos me estaban dando una paliza en el juego...

    ...y obviamente debido a eso la cosa estaba ya muy, muy caliente.

    Yo había perdido como 13 juegos, y lógicamente les había tenido que dar sus respectivos 13 besos. Aunque tenía el consuelo de que por lo menos había ganado 3 juegos y por cada uno me había llevado $500, así que ya había ganado algún dinerito.

    El problema era que la cosa ya estaba saliéndose de control.

    No sé si por la champaña o la situación, pero aunque los besos habían comenzado de por sí muy ardientes, ahorita eran más fajes que otra cosa. En cada beso me sentaba en sus piernas, los abrazaba, los besaba vorazmente y ellos a cambio me agarraban las piernas, cintura, nalgas... en fin. El único territorio prohibido aun eran mis pechos y entre mis piernas, lo cual creo que los tenía muy inquietos.

    Y he de confesar que me estaba divirtiendo de lo lindo al comportarme así con ellos, aunque por sus evidentes erecciones sabia que necesitarían algún tipo de desahogo pronto.

    La tensión sexual en el aire estaba al rojo vivo.

    "Eh... ¿Ana...?" Dijo de repente Alan. "Te queremos proponer una cosa."

    "Uf... Alan..." Dije mientras ponía mis cartas en la mesa, percibiendo lo que venía."Dime..."

    "Este... ¿Que pasaría si... te damos $6000 mas?" Pregunto finalmente, muy apenado. "O sea... ¿Harías algo más?"

    "Uff... es mucho dinero, chicos... ¿De dónde lo sacaron?"

    "De nuestros ahorros, Ana... pero dinos, ¿Que harías?" Dijo Paquito con muchísimo interés.

    "Pues... no se... "Respondí poniendo cara de inocencia sin saber qué hacer, ya que la situación era muy complicada de por sí. ¿Me atrevería a hacer algo más con los chicos?

    "Vamos, Ana... " Dijeron a coro los dos.

    Me quede pensando durante varios minutos acerca de esto, sobre todo en las consecuencias. Los chicos se me quedaron viendo con impaciencia, esperando mi respuesta. Finalmente tome una decisión.... una que quizás no era la más prudente o sensata, pero era la que se me antojaba mas.

    En mi mente todo estaba claro: Ellos me amaban, y yo a ellos. Y quería ser su primera experiencia…

    "Vengan conmigo, chicos... vamos a su recamara..." Dije mientras me ponía en pie y me dirigía a las escaleras. Y al sentir el aire sobre mi cuerpo desnudo me sonroje un poco, sorprendida de lo cómoda que era estar así frente a ellos.

    "S..si Ana... "Dijeron los chicos visiblemente emocionados y me siguieron rápidamente.

    No tarde en llegar a su recamara y rápidamente le di un vistazo al lugar. Los chicos tenían un cuarto compartido inmenso, con una gigantesca televisión en un lado, dos camas individuales al centro y juguetes y balones tirados por todos lados.

    Lentamente camine al centro de la habitación y con un gesto coqueto voltee a ver a los chicos.

    "Esto... no debe saberlo nadie. ¿Entendido?"

    Y ellos me seguían mirando desde la puerta, sin atreverse a entrar al cuarto. Era obvio que estaban aterrados.

    "¿Están bien chicos?" Pregunte inocentemente.

    "Eh...este......si Ana... si..." Contestaron aturdidos.

    "Bueno... quítense la ropa... ¿No?" Dije mientras destendía una de las camas y me metía en ella. Me acomode coquetamente de lado, sonriéndoles con picardía mientras veía mi muy particular show.

    Con muchísimo pudor los chicos se desvistieron y como si fuera esto un examen se quedaron ahí quietos, sin atreverse a dar ni un paso. Me mordí los labios al ver el festín que me iba a dar, ya que aunque los dos tenían sus cuerpos aun por desarrollar, tenían lo necesario para hacerme feliz esa noche. Y seguramente toda la energía del mundo…

    "Vengan, métanse en la cama conmigo..." Les dije con una sonrisita coqueta. "Vamos..."

    Alan fue el primero en meterse en la cama junto a mí, por la derecha, y casi al mismo tiempo Paquito se metió en el otro lado. Les sonreí y agarre entonces la sabana y nos cubrí hasta el cuello, y como era una cama individual estábamos todos apretadísimos.

    "¿Nerviosos?" Les pregunte con voz delicada."Si quieren apaguen la luz, ¿Va?"

    "S..si.. Ana..." Dijo con honestidad Paquito, mientras que Alan solo asentía con la cabeza. Nos quedamos a oscuras.

    "Bueno... quiero que agarren todo lo que quieran, que hagan todo lo que deseen... ¿Va? No hay nada a lo que les vaya a decir que no... "Les dije para tranquilizarlos.

    "¿Nada?" Pregunto Paquito sin poder contener una sonrisa lujuriosa.

    "Sip... nada." Dije mientras pasaba mis dedos por su cabello.

    Entonces cerré los ojos...

    …y todo comenzó.

    Sentí como muchas manos comenzaban a recorrer mi cuerpo por debajo de la sabana, mientras yo me mordía los labios en anticipación. Las manos se deslizaban cada vez mas desinhibidas por mi vientre, piernas, nalgas, cuello.... hasta que de repente unos dedos juguetones se atrevieron a investigar entre mis piernas y llegaron a mi sexo, para entonces comenzar un torpe pero efectivo masaje en mi intimidad.

    "Uhh...mmm...suavecito, chicos..."Gemí mientras me retorcía en la cama, abriendo instintivamente un poco más las piernas.

    Pero las sensaciones no pararon ahí, porque casi inmediatamente dos bocas hambrientas se apretaron a cada uno de mis pechos, y comenzaron una fuerte succión y jugueteo que me pusieron aun más caliente. Respire entonces con agitación, sin saber que hacer o cómo reaccionar ante todo lo que sucedía.

    "A...Ana..." Dijo entre suspiros Alan, a la vez que su boca chupaba y succionaba aun más vigorosamente mi pezón. "¿T...te gusta...así?"

    "...S..si...Alan...mmm....mm.."Respondí retorciéndome lujuriosamente.

    Dios... que delicia, pensé. Las manos en mi coño aceleraron sus movimientos y en respuesta deje escapar unos gemidos que no dejaron lugar a dudas a nadie de que lo estaba disfrutando. Pero yo también quería disfrutarlos, asi que mis manos en respuesta se deslizaron por sus vientres, espalda, pompis y pecho, hasta que con una actitud juguetona llegue a sus miembros y sin mucho pudor comencé a masturbarlos simultáneamente.

    Los chicos inmediatamente se apretaron más contra mí, y pude sentir como con cada movimiento de mis manos se ponían más y más tensos. Obviamente estaban a mil ahorita, y supe que si hacia cualquier movimiento o exponía mis nalgas más de lo debido seria penetrada inmediatamente, por lo que los mantuve así durante un largo rato para que sus dedos y bocas me pudieran dar más placer.

    Pero después de unos 10 minutos, los chicos se zafaron de mis manos y pezones, y luego sentí como tiraban la sabana al suelo y se reacomodaban lentamente en la cama. Trague un poco de saliva, nerviosa por la idea de que en unos pocos minutos seria penetrada por mis dos amores.

    Y cerré los ojos, casi como si no quisiera enterarme de lo que sucedería. Era tan deliciosa mi situación que cualquier sorpresa sería bienvenida.

    Los chicos cambiaron de nuevo de posición en la cama, y entonces pude sentir como uno de ellos me obligaba a abrir las piernas y se acomodaba entre ellas, apuntando hacia mí. Con curiosidad abrí lentamente los ojos y vi que era Alan, justo a tiempo para ver como agarraba mis tobillos y me hacia levantar las piernas, doblándolas en el aire y dejando mi húmedo coñito totalmente expuesto a su miembro.

    Paquito por su cuenta solo esperaba parado junto a la cama, sin atreverse a hacer nada.

    "Con cuidado, Alan... así..." Dije con voz suave, a la vez que subía las piernas un poco más y sentía ahora la punta de su pequeño miembro frotándose contra mi delicada entrada.

    Y entonces sucedió...

    Con un movimiento suave, Alan se inclino hacia adelante y poco a poco su miembro fue entrando en mí.

    "Ahh...A...Alan..." Me mordí los labios en respuesta. "D..despacio....así....mm..."

    Alan me ignoro totalmente, y con un gesto coqueto coloco sus manos en mis caderas y comenzó a mover cada vez más rápido su cintura, haciendo que la cama temblara violentamente. Solo pude gemir tiernamente mientras mi amado "hermanito" entraba y salía de mi cuerpo a placer.

    Solo pude cerrar los ojos y me deje llevar por lo que estaba sucediendo.

    Pero justo entonces sentí como las manos de Paquito me sujetaban de los hombros y me fueron jalando lentamente hacia el borde de la cama, hasta que mi cabeza quedo prácticamente en el aire. Sonreí coquetamente sin entender realmente cual era su plan, hasta que de repente...

    ...sus tiernas manos me sujetaron firmemente por la cabeza, obligándome a voltearla un poco en su dirección y antes de que pudiera hacer o decir nada sentí como me ponía la verga en los labios. No era muy grande aun, obviamente, pero si del tamaño justo para mi boca. Con un gesto súper sexy me la fue metiendo poco a poco, hasta que estuvo completita dentro de mí.

    "P.paquito...mfm…mmfm….mfmfmf…."Y yo apreté mis labios con todas mis fuerzas, pasando mi lengua con voracidad por todo su pene mientras lo succionaba vigorosamente. Entonces Paquito sujeto mi cabeza aun con mas firmeza, y para mi sorpresa comenzó a mover sus caderas contra mi cara de forma violenta, bombeando mi boca a toda velocidad.

    La ternura se había acabado.

    "Mfmfm...mfmmf...."Gemí a modo de protesta, pero era inútil. Paquito tenía el control de la situación y sin duda usaría mi boca para sus sucios propósitos.

    Dios...oh Dios... me encanta... pensé febrilmente, a la vez que mamaba con todas mis fuerzas el delicioso pito que violentaba mi boca. El sentir tan exquisita carne deslizándose entre mis labios, golpeando una y otra vez mi garganta, me estaba volviendo loca de excitación.

    Y n medio de la oscuridad la cama se mecía vigorosamente, mientras los dos niños me penetraban como desesperados y mi calentura aumentaba cada vez más. Con impotencia apreté las sabanas, tensando cada musculo de mi cuerpo.

    Y perdí el sentido del tiempo…

    Y después de 15 minutos de intensa y primitiva copulación sentí por sus movimientos que mis amados niños se estaban acercando a su orgasmo. Con una actitud felina, moví mis caderas suavemente de arriba para abajo y apreté mis músculos vaginales, tratando de simular los movimientos que Alan hacia contra mí para darle un poco mas de estímulos. Y también apreté con fuerzas el pito de Paquito entre mis labios…

    Pero Alan fue el primero en venirse…

    "A...Ana...ughm....." Alcanzo a decir con dificultad, a la vez que por sus arremetidas supe que estaba teniendo el mayor orgasmo de su vida. "Ana…uff…mfmm.."

    Pero yo no estaba en condiciones de responder a su llamado, porque la verga en mi boca no me dejaba decir nada. Solo atine a gemir tiernamente, y justo entonces Paquito se apretó con fuerza contra mi rostro y su miembro comenzó a escupir su veneno en mi boca.

    "Ana...Ana...uf.....uuf..." Dijo temblando Paquito, asegurándose que yo no tuviera más alternativa que tragarme su semen. Pero yo no me hubiera negado nunca, y mientras mi lengua se retorcía en un mar de leche, el espeso y salado líquido entraba a mares por mí garganta hacia mi estomago.

    Y Paquito estaba en éxtasis, temblando de placer mientras yo le succionaba la vida, hasta que después de algunos segundos se quedo seco y su verga fue perdiendo firmeza. Entonces se movió un poco para atrás y su miembro salió de mi boca.

    "Uf... chicos... tenían la calentura acumulada. ¿No?" Les dije con una expresión picara, mientras que con las piernas temblorosas me sentaba en la cama y usaba mi mano para quitarme un poco de semen de los labios. Y al sentir una simpática humedad entre mis piernas vi que de mis delicados vellos goteaba un espeso liquido blanco, manchando las sabanas, y me sonroje muchísimo.

    "No sabes cuánto Ana... uff" Respondió Paquito entre risitas."Te habíamos imaginado así desde siempre..."

    "¿Ah sí?" Dije jugando con mi cabello.

    "Si, no sabes... " Dijo Alan. "Usábamos tu foto para… bueno, eso.."

    Me reí coquetamente ante su brutalmente honesto comentario. Ser su "Musa erotica" me fascinaba.

    "Y... ¿Todavía les quedan energías?"

    Alan sonrió al oír esto y agarrándome de las piernas dijo: "¡Muchas!"

    Me reí nuevamente, ya que no se me olvidaba que aun necesitaba tener un orgasmo, y este par de chicos seguramente tenía tanta energía que me mantendrían despierta por un buen rato.

    "¿Y ahora como quieren que sea?" Les pregunte con voz sensual.

    Paquito dio algunas vueltas alrededor de la cama, como preocupado por algo, hasta que con timidez me dijo al oído: "Es que no quiero que sea por donde Alan acaba de estar...tu sabes..."

    "Ahhh... ¿Quieres por otro lado?" Dije con una cara simpática. "Y... ¿Por dónde crees que sería ese lado?"

    "Pues... tú sabes... "

    "No, Paquito, no se... dímelo..." Respondí fingiendo demencia, obviamente muy divertida.

    "Por... atrás..."

    "Ahhh... ¿Por atrás?"

    "Si... es que... no quiero estar donde acaba de estar mi hermano... me da asco..." Dijo con una sonrisita.

    "Bueno... ve por mi bolsa a la sala, ¿Va? Necesito algo de ahí" A lo cual él respondió saliendo a toda velocidad.

    "¿A dónde va?" Pregunto Alan mientras me frotaba las piernas con las manos.

    "Va por mi bolsa, porque ahí tengo el lubricante..."

    "¿Lubricante?" Pregunto con inocencia.

    "Si, para que pueda hacérmelo por atrás..." Dije con una sonrisa.

    "¿¡Por atrás!? Oye, de haber sabido... ¡Yo te lo hubiera traído...!" Dijo Alan con frustración.

    "Si... es un premio que le voy a dar a Paquito, aunque si te portas bien te lo podría dar también, aunque en otra ocasión." Respondí coquetamente."Es que solo puedo una vez por noche… después es algo complicado..."

    Nada mas por esta plática Alan ya tenía de nuevo una tremenda erección, y justo en ese momento llego corriendo Paquito.

    "¡Aquí esta, Ana...!" Gritó.

    "Shhhhhh...Paquito, calladito... "Le dije mientras con una actitud felina me ponía en 4 patitas sobre la cama y arqueaba sensualmente la espalda. "A ver… pásamelo. ¿Va?"

    Paquito se quedo asombrado viéndome en esa pose durante unos segundos, hasta que reacciono y me paso el botecito. Con mucho cuidado puse un poco de gel entre mis dedos y sin mucho pudor comencé a aplicármelo alrededor del ano y un poquito adentro.

    "Ven Paquito, te tengo que poner esto también... " Dije con una mueca sexy. "Vamos, no tengas pena."

    Paquito se me acerco con timidez, y entonces puse mas gel en la palma de mi mano y comencé a frotar su pequeño pene vigorosamente con ella, hasta dejarlo completamente embadurnado.

    "Y... Ana..¿Yo que hago mientras?" Pregunto Alan sin perder de vista mi espectaculares nalgas.

    "Tu ponte frente a mí, ¿Va?"

    "Uff...si, Ana..." Respondió sonrojándose.

    "Tú, Paquito... pues... súbete a la cama, ¿No?"

    En menos de un segundo ya tenía yo a Paquito firmemente arrodillado por detrás de mí, con sus manos en mis caderas, y tuve que bajar un poquito mi cuerpo hasta que deje mis preciosas nalguitas a su nivel. Pero casi inmediatamente Alan se subió a la cama y se puso frente a mí, con su miembro apuntando directamente a mi boca.

    Pero mi preocupación estaba atrás, y entonces voltee a ver a Paquito, que estaba muy nervioso y no se atrevía a nada. Era comprensible, ya que esta sería su primera vez, y encima conmigo...

    "Paquito... pon tu pene en el agujerito y ve despacito, ¿Ok?" Le indique, a la vez que sensualmente arqueaba aun más la espalda, dejando mi espectacular par de nalgas en la pose mas sexual del universo, paraditas, firmes y vulnerables.

    "S...si Ana... "Respondió Paquito, y entonces agarro con firmeza mis caderas y fue apretándose contra mí.

    Y oh Dios, la sensación era deliciosa...

    Abrí los ojos de par en par al sentir como mi ano era profanado lentamente, mientras algo duro y caliente se iba metiendo en mis entrañas. Me mordí los labios coquetamente, y sin poder evitarlo comencé a sudar.

    "Oh… Paquito... uf… ah..." Me queje tiernamente. El saber que en estos momentos estaba siendo sodomizada por mi adorado niño me estaba volviendo loca de placer. Y su verga llegaba cada vez más adentro, hasta que finalmente sentí como su cuerpo chocaba contra mis nalgas y la presión se detuvo.

    "Ana... uf... me aprieta...mucho..." Dijo Paquito mientras me sujetaba las caderas con más fuerza. "N.no me puedo ni mover."

    "Ahhh… Muévete... pero poco a poco, al principio..." Dije mientras lo miraba a la cara.

    Pero Paquito al parecer no entendió la parte de "despacito", porque apenas dije eso comenzó a moverse de forma violenta y en menos de un minuto ya estaba dándole duro a mi culo sin piedad.

    "Ahh... te dije que... ¡Despacio al principio...! MMmmmmm…."

    Pero era demasiado tarde, Paquito no iba a detenerse por nada en el mundo. Sus caderas daban poderosas embestidas contra mis firmes nalgas, haciéndolas rebotar vigorosamente mientras mi ano recibía el más cruel castigo posible.

    Slap..slap..slap..slap.slap.slap.SLAP.SLAP.SLAP!

    Pero no tuve ni tiempo de quejarme. Cometí el error de voltear al frente, y antes de que pudiera reaccionar algo duro y grueso se apretó contra mis labios.

    "¿A.alan? Esper…."

    No pude concluir la frase. El pito de Alan entro vigorosamente entre mis labios, abriéndome la boca de par en par. Y sus manos se deslizaron por mi cabello, impidiendo cualquier otro movimiento que no sea de atrás para adelante.

    "MFfmm...mfmfm....mfmf... ugh...mfm.." Gemí a modo de queja, y con impotencia vi que a pesar de eso las caderas de Alan comenzaron a moverse rápidamente y mi rostro comenzó a chocar una y otra vez contra su cuerpo, con mis labios deslizándose a todo lo largo de su pene de forma primitiva y sexual.

    Oh Dios...que rico. Uff...

    La sensación en mi culo me estaba volviendo loca, y el tener el miembro de Alan en la boca parecía el más delicioso de los postres. Y mi orgasmo se estaba acercando peligrosamente…

    "A...Ana... uff..."Jadeaba Paquito, a la vez que su cuerpo seguía rebotando contra mis nalgas frenéticamente. Y por su respiración sabía que no tardaría mucho en venirse. Y Alan estaba en las mismas, con sus manos temblando alrededor de mi cabeza y sus jadeos cada vez más audibles.

    Pero por más que yo chupaba y apretaba el culo, me di cuenta de algo…

    Yo no me había venido aun.

    Y eso, claro, no lo iba a dejar pasar por alto. Con mucha dificultad coloque mi mano derecha entre mis piernas, y mis dedos comenzaron a moverse con una prisa terrible alrededor de mi clítoris, frotando y respirando los pliegues a su alrededor. Mi urgencia era terrible, casi insoportable.

    Pero sonreí con picardía, sabiendo que no necesitaría mucho tiempo para lograr mi orgasmo. Mi cuerpo estaba a 1000 revoluciones por minuto y solo le hacía falta un poquito de estimulo.

    "An...Ana... ya casi..." Dijo entonces con dificultad Paquito. Reaccione inmediatamente apretando mi boca contra la exquisita cabeza de su miembro y concentre mis atenciones ahí, para hacerlo venir rápidamente.

    Y claro, mis dedos siguieron haciendo su tarea estimulando vigorosamente mi clítoris...

    Pero repentinamente Paquito se apretó violentamente contra mi culo y me apretó con muchísima fuerza las caderas, tembloroso.

    "¡A...Ana...Mmmm....ahh...!" Gruño con mucha energía, mientras su verga escupía su abundante carga en mi recto.

    Y entonces Alan me dio una sorpresa también, porque comenzó a llenarme la boca de su ardiente y pegajoso semen, lo cual me puso incluso más caliente. Y al sentirme así, vencida, mis dedos vieron facilitada su labor y un delicioso orgasmo irrumpió con muchísima fuerza en mi cuerpo.

    "¡MFmmm...Mmmfmf...mgmmg....mmmmmm...mmmmm!" Gemí de la forma más sexual posible, retorciéndome como gata en celo, sintiendo como el alma se me iba con cada oleada de calor. Respire agitadísima, sintiéndome temblorosa y débil a la vez que un segundo orgasmo sorpresivamente inundaba mi piel y me hacía casi llorar de la emoción.

    Apreté las sabanas con mis manos con tanta fuerza que las rasgue un poco. Nunca había sentido algo tan brutal en toda mi vida, y solo pude respirar agitadamente durante unos minutos hasta que poco a poco fui recuperando la calma.

    Me habían cogido…

    Los chicos y yo nos quedamos ahí, quietecitos, sin movernos ni un milímetro por un largo tiempo. Creo que pasaron 15 minutos o más, no lo sé, pero el hecho era de que ni ellos querían salir de mí, ni yo quería desprenderme de ellos.

    Fui recuperando las fuerzas poco a poco, y me di cuenta que estaba cubierta por completo en sudor y mi cabello se pegaba engorrosamente a mi cara. Entonces abrí un poquito la boca y el débil miembro de Alan escapo por mis labios sin oponer resistencia. Paquito, mientras tanto, siguió pegado a mi culo por unos segundos más, y cuando finalmente se separo di un saltito coqueto al sentir como se hacía un vacio en mi recto, y entre deliciosas contracciones mi ano se fue cerrando lentamente, adolorido y cubierto de semen.

    "Dios... que sucia estoy..." Dije con un tono de voz pícaro, lo cual ocasiono que los chicos se rieran en voz baja. Y en efecto, así estaba. Adolorida, sucia, sudada y llena de leche por todos lados. Y he de confesar que me estaba encantando.

    "Me siento muy cansada... "Dije entonces, con una voz aun más débil que la anterior.

    "No, Ana, uno más y ya..." Suplico juguetonamente Alan mientras me limpiaba el sudor de la frente. Era evidente que los chicos tenían energía para estarme montando toda la noche. Pero yo sentía una sobrecarga de emociones, y quería dormir para analizar lo sucedido.

    "Vamos a dormir, chicos ¿Ok? Y mañana platicamos de esto... "Dije con voz suave a la vez que me dejaba caer en la cama y me recostaba de lado.

    "Si Ana..." Dijeron los dos al mismo tiempo, resignados, y rápidamente se acostaron junto a mí. Paquito quedo mirándome de frente, apretado entre mis brazos mientras que Alan se coloco por detrás de mí en posición de cucharita, abrazándome la cintura y asegurándose que su miembro quedara firmemente apretado contra mis nalgas, lo cual me sonrojo un poco.

    "Ana, te queremos..." Dijo suavemente Paquito a la vez que jugaba con mi pelo.

    "Es verdad... " Me dijo Alan al oído, besándolo con cuidado. "Te queremos mucho, Ana.."

    No dije nada. Sonreí apenas y poco a poco me fui quedando dormida…

    Dormida entre mis dos amados niños…
     
    A Thelugia le gusta esto.
  2. Sun

    Sunkz.
    Expand Collapse
    Sargento

    Mensajes:
    329
    Me Gusta recibidos:
    0
    Wow que gran historia me exite mucho ojala me pasara eso a mi tambien
     
  3. ada

    adaniel2333
    Expand Collapse
    Teniente Coronel

    Mensajes:
    1.071
    Me Gusta recibidos:
    2
    Lost mi gordo.

    Dime de Donde sacas esas historis eroticas son geniales. :D
    :baboso:
    Quisiera compartirlas con unas amigas. :baboso:
     
  4. [>_LosT_<]

    [>_LosT_<]
    Expand Collapse
    Subteniente

    Mensajes:
    534
    Me Gusta recibidos:
    1
    Podrias Agradecerme jaja.. Luego Hablamos Para Eso Existe Google y Otras Fuentes. xD! :arriba:
     
  5. ISe

    ISebas2k10I
    Expand Collapse
    Subteniente

    Mensajes:
    524
    Me Gusta recibidos:
    0
    no ! me la lei todadita !. esta una remil maza. xD
    es una historia muy buena. te mereses el thanks de todos los k lean este post xD.

    jeje Chaus.^^
     
  6. JJI

    JJIDieG0IJJ
    Expand Collapse
    Recluta

    Mensajes:
    22
    Me Gusta recibidos:
    0
    diosssssssssssssssssssssss q hitoriasaaaaaaaaa oie dime ddone las conseguiiste
     
  7. pvp

    pvp
    Expand Collapse
    Recluta

    Mensajes:
    11
    Me Gusta recibidos:
    0
    si k estuvo bueno me exite mucho ta k me daba ganas de tirarme un pajaso :D
     
  8. Dar

    DarkMike
    Expand Collapse
    Capitán

    Mensajes:
    706
    Me Gusta recibidos:
    0
    O_O !!!! q buena historia decinos de donde l osacaste xD!!! ta rebueno el relato
     
  9. [>_LosT_<]

    [>_LosT_<]
    Expand Collapse
    Subteniente

    Mensajes:
    534
    Me Gusta recibidos:
    1
    Luego les Traigo Otra. :arriba:
     
  10. bar

    barsaya
    Expand Collapse
    Teniente Coronel
    Usuario destacado

    Mensajes:
    1.513
    Me Gusta recibidos:
    2
    eso si me exito xd donde puedo leer mas cosas como esas xd
     
  11. Lus

    Luscius Fallen
    Expand Collapse
    Sargento

    Mensajes:
    398
    Me Gusta recibidos:
    0
    Uff Re-bueno

    Vergacion Chamo Al Pricipio te dire ke me parecio mas bien gracioso pero despues bueno ..... esta de mas decirlo, me lo ley toditito y "kede mas prendio ke un incendio" y como my girlfriend lo estaba leyendo conmigo me imagino ke kedo = luego de eso la mire como ke "de esta no te vai a eskapa oite" le eche 3 despues kede "mas chupao ke un bambino" y "mas mamao ke teta e ****" para ke tu veas lo ke pueden hacer los relatos y las palabras. ojala yo huviera sido uno de esos nojodas no la dejo descansar ni un dia xD muy bueno ke digo bueno buenisimoo!!! hay tus THX
     
  12. jos

    josgrend
    Expand Collapse
    Recluta

    Mensajes:
    1
    Me Gusta recibidos:
    0
    ta buenaso man ojala siguieras posteando mas de esas historias
     
  13. nab

    nabu01
    Expand Collapse
    Mayor

    Mensajes:
    905
    Me Gusta recibidos:
    0
    La verdad que este cuento se llevo el premio ya mismo me lo imprimo haver si puedo exitar a mis compañeras con estas historias eroticas...Un tanks bien merecido
     
  14. Unk

    Unknown
    Expand Collapse
    Sargento

    Mensajes:
    328
    Me Gusta recibidos:
    0
    Men esta rebueno no contiene imagenes...
    pero me dejo con ganas de meterlo.....
    esa niñera q traviesa me buscare una niñera xD!
     
  15. YUG

    YUGILOL
    Expand Collapse
    Sargento

    Mensajes:
    295
    Me Gusta recibidos:
    0
    wow q historia mas chevere man
    nos tiens q decir dnd encuentras stas historia
    me exite burda
    jaja toy como pvp a punto de tirar un pajaso jajajaja
     
  16. Sle

    Slevingjk
    Expand Collapse
    Sargento
    Usuario destacado

    Mensajes:
    380
    Me Gusta recibidos:
    0
    muy bueno ha seve q no solo te encargas de la zona d erakion numa ja xD pero no chokes con mi zona xD mentira
     
  17. maf

    mafolies
    Expand Collapse
    Recluta

    Mensajes:
    1
    Me Gusta recibidos:
    0
    ah mi me paso algo asi solo k yo no tengo hermanos t la niñer renia 17 y to 11
    es genial talves posteo algo suerte manden mas asi super
     
  18. Mus

    Musashi
    Expand Collapse
    Teniente Coronel
    Usuario destacado

    Mensajes:
    1.606
    Me Gusta recibidos:
    2
    Wow tanto tarde en leer? . Imposible , jajaja pues vaya

    con la niñera jaja mi vecino tiene una niñera contratada

    y nuna sale de su casa siempre esta metido dentro no

    sera... jaja no creo !:adios:
     
  19. 35j

    35joaquin
    Expand Collapse
    Sargento

    Mensajes:
    383
    Me Gusta recibidos:
    0
    verga ta crimi la vaina pon otro si??
     
  20. Shi

    Shika
    Expand Collapse
    Mayor

    Mensajes:
    876
    Me Gusta recibidos:
    0
    exelente historia lost
    muy hot, jejeje
    saludos:adios:
     

Compartir esta página