Un monje con corazón de metal

Tema en 'Curiosidades' iniciado por Silver-21, 22 Jul 2008.

  1. Sil

    Silver-21
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    Soldado Raso

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    Cesare Bonizzi parece el típico monje capuchino, pero debajo de sus hábitos se esconde una pasión por el rock duro.
    A primera vista, Cesar Bonizzi parece el típico monje capuchino, con su cara redonda, más bien robusto, ojos pequeños que brillan y una larga barba blanca. Sin embargo, debajo de sus hábitos late un corazón de metal.
    El hermano Cesare es el solista de una banda de heavy metal que acaba de publicar su segundo álbum.
    Este ex misionero en Costa de Marfil, vive ahora en un pequeño convento en las afueras de Milán.
    La historia de amor de este monje de 62 años de edad con el heavy metal comenzó cuando asistió a un concierto del grupo Metallica hace unos 15 años.
    "Me sorprendió y quedé abrumado por la enorme energía que desprendía", dice Bonizzi.
    Hermano Metal
    A lo largo de los años se ha criticado al rock duro y al heavy metal por sus alegorías al diablo.
    Pero el Hermano Cesare, también conocido como el Hermano Metal, asegura es una tontería.
    Comenzó a tocar y a grabar cassettes primero con una música rock "ligera", pero poco a poco se dio cuenta de que lo que realmente le apasionaba era el rock duro.
    En un principio, los integrantes de su banda se mostraron escépticos ante la idea de trabajar con un monje capuchino, sin embargo sus dudas pronto se evaporaron.
    "Cinco minutos después de haberme reunido con el Hermano Cesare decidí seguir adelante, porque él logra transmitir una energía que otros músicos y jóvenes a menudo no logran expresar", le explicó el guitarrista, Cesare Zanotti, a la agencia de noticias Reuters.
    Sexo, drogas y alcohol
    Recientemente el Hermano Metal actuó en el festival de los Dioses del Metal en Italia, junto a los grandes como Iron Maiden, Judas Priest y Metallica, que tocaron ante una multitud fan del heavy metal.
    "Fue maravilloso estar ahí entre todos esos jóvenes", dijo este ex capuchino al diario La Republica de Roma.
    "El único problema es que algunas personas piensan que voy disfrazado, y no se pueden creer que un monje con hábitos esté en el escenario tocando o cantando su música".
    Con su vozarrón, el Hermano Metal canta canciones que son definitivamente duras, que hablan de la vida real y de cuestiones que no rehúyen el sexo, las drogas y el alcohol.
    También hace referencia a la fe y a la religión, pero asegura contundentemente que no trata de atraer a gente al catolicismo a través de sus representaciones en el escenario.
    Los videoclips de sus interpretaciones en el sitio de internet YouTube han ayudado a difundir su popularidad y han creado a un grupo de seguidores.
    Devoción por Dios
    Su segundo álbum, "Misteri" (Misterios) acaba de ser puesto a la venta.
    Una de las canciones de este nuevo CD se inspiró en un grupo de mujeres en el sur de Italia que cantaba acerca de María, la madre Jesús.
    Otras canciones hablan de cómo el alcohol calienta el corazón, pero que el exceso de alcohol puede dañar el hígado, y cómo el sexo es importante para el hombre.
    El Hermano Cesare explica que nunca tuvo ningún problema con sus superiores sobre su elección de carrera musical y quisiera enviar una copia del nuevo álbum al Papa. "A él le gusta mucho la música y el heavy metal es música", dice.
    El Hermano Cesare siempre viste su tradicional hábito marrón y sandalias como un recordatorio de que eligió una vida de devoción a Dios, pero le gusta diferenciar la religión de la fe, y la del proselitismo.
    "Lo hago para convertir a personas a la vida, para que entiendan la vida, para que le saquen el jugo, para que la saboreen y la disfruten. Y ya está", asegura.
     

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